Y desta manera van cada noche bien arropados de chicha, porque su prinçipal filiçidad en todas sus obras e cosas que ellos hazen es el bien bever y mientras más beven más señor, porque tiene posibilidad para ello. Hordenó que estos treynta días cunplidos se juntasen allí en la plaça los parientes destos nóbeles destos nóbeles [sic] e truxesen los nóbeles allí consigo e que hincada el alabarda y estando ellos en pie tomasen con las manos el alabarda e ansí tendidos los braços los parientes les diesen con unas hondas en ellos para que tuviesen memoria e se acordasen desta fiesta. Y que esto hecho fuesen de allí a una fuente que dizen Calizpuquio, que dize el manantial [f. 30v] del cáliz, y siendo ya allí, que se laben todos, a la qual fuente an de yr ya que quiera anocheser; e siendo ansí labados anse de bestir otras camisetas preçiadas y ansí vestidos sus parientes que los apedreen, con unas tunas sean obligados a les ofresçer a los tales nóbeles çiertas joyas e pieça de ropa y denles ansimismo fin desto a cada uno dellos una honda. Y esto acavado, cada uno destos nóbeles a de bolver a su casa, la qual casa ha de allar muy linpia e muy buena lumbre hecha en ella y todos sus parientes e parientas en ella y entonçes an de sacar los quatro cántaros de chicha que hizieron en el prinçipio de la fiesta, de los quales cántaros an de bever todos y al tal nóbel an de enbriagar con la tal chicha de tal manera que de sí no tenga sentido; e desque ya esté ansí, anle de sacar del aposento y donde a ellos mejor les paresçiere allí le oraden las orejas. Y otro día de mañana salgan todos los nóbeles a la plaça, todos juntos en orden de pelea y bien ansí como si quisiesen dar batalla con sus hondas en las manos y a los cuellos en las bolsas de red, en las quales traygan muchas tunas; y puestos tantos a un cavo como a otro en la plaça comiençen su batalla e pelea, la qual batalla an de dar a fin de que an de entender que ansí an de pelear con sus enemigos. Y desta manera me paresçe que an de ser estas çerimonias e deste arte terná orden el hazer de los orejones y no lo que a sido hasta aquí. Oydo por los señores lo que Ynga Yupangue tenía hordenado, dixeron que aquello estava muy bien hordenado e pensado e que ansí se hiziese de allí adelante e que les dixe[re] que desde quándo quería que començase aquella fiesta; y él les dixo que desde allí en treynta días se podía començar porque allí entrava el mes de do prinçipiaba el año. Y ellos le rogaron que porque hasta allí no avían tenido horden por do conoçiesen el año e los meses dél, que tuviese por bien de señalárselo y dezirles de 174
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