hiziese a la çiudad del Cuzco, porque aquel serviçio primero quellos hazían e por ellos muy mucho deseado de hazer el tal serviçio a la çiudad del Cuzco y a su señor Ynga Yupangue. Todo lo qual les fue agradesçido por Ynga Yupangue e mandó luego a aquellos señores del Cuzco que proveyesen allá en sus posadas juntamente con aquellos caçiques los orejones que ansí avían de yr por los pueblos e provinçias a juntar e traer las tales comidas e mantenimientos. Y ansí fueron los señores a sus posadas y hizieron allá su junta ellos e los caçiques e repartieron lo que cada provinçia avía de traer e contribuir y ansí se les repartió a los caçiques que allí heran los depósitos que ansí avían de hazer e se les mandó e señaló el tienpo que de tantos a tantos años se les hinchiesen yn perpetuun si por el Ynga no le fuese mandado otra cossa. Todo lo qual açeptaron de hazer los tales caçiques porque entendían que Ynga Yupangue hera señor que sabía bien satisfazer todo serviçio que le fuese hecho. E luego allí en su junta los señores señalaron los orejones que avían de yr e ansimismo los caçiques los prinçipales que ellos enbiavan e ansí se partieron estos orejones e prinçipales a traer las tales comidas e proveymientos que los señores e caçiques salieron de su junta e fueron do Ynga Yupangue estava, al qual le dixeron lo que ansí avían hecho y ordenado como él los avía avisado e que les señalase los sitios e lugares do avían de ser hechos los depósitos, porque los que cada uno avía de hazer ya entre ellos los tenían repartidos. Y luego Ynga Yupangue le[s] señaló çiertas chapas e laderas de sierras que en torno de la çiudad del Cuzco estavan y a vista y allí les mandó que luego fuesen edificados los tales depósitos para que quando el tal proveymiento fuese traído hallasen en que lo meter. E luego fueron los señores a los sitios que por el Ynga le fueron señalados e pusieron por obra el edifiçio de los tales depósitos; e tardose en hazer estos depósitos e reparar las tierras çinco años, porque fueron muy muchos los depósitos que se hizieron, los quales mandava hazer Ynga Yupangue por tener mucha e muy gran cantidad de comida y tanta que no le faltasse. E mediante la comida que ansí tuviese, quería edificar la çiudad del Cuzco de cantería e reparar los arroyos que la çercan; e tenía en sí que teniendo bastimentos en tanta cantidad que no le faltasen, que [f. 24] podía le dar la gente que él quisiese a hazer y edificar los edifiçios y casas que ansí reedificar quería y los depósitos hechos y proveydos. E siendo ya las tierras reparadas e acabadas todas de reparar, Ynga Yupangue mandó juntar los caçiques e señores que en todo lo ya dicho le 161
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