Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

[f. 22v] Capítulo xii. Que trata cómo Ynga Yupangue hizo juntar los señores de toda la tierra que hasta allí a él heran subjetos; e cómo fortalezió e hizo reparar las tierras en torno de la çiudad del Cuzco; e cómo hizo hazer los primeros depósitos de comidas e otros proveymientos que para el bien de la república en el Cuzco heran nesçesarios. Acavado de dar horden Ynga Yupangue e de aver hecho los ydolos e casas del sol que avéis oydo, mandó en la çiudad del Cuzco que en un çierto día señalado fuesen juntos en ella todos los señores caçiques y prinçipales que en las provinçias e comarcas de [e]n torno de la çiudad del Cuzco bivían y a él avían dado obidiençia para que tenía çiertas cosas que comunicar con ellos. E oydo el mando por los prinçipales del Cuzco, luego enbiaron sus orejones por las provinçias e comarcas que ya avéis oydo, con los quales enbiavan a mandar a los tales señores dellas el mando que el Ynga tenía hecho y que para aquel día señalado fuesen todos a la çiudad. E como los tales señores supiesen el mando de Ynga Yupangue, con la más brevedad que posible les fuese vinieron a la çiudad del Cuzco. Y siendo ya todos juntos, Ynga Yupangue les dijo que ya vían que el sol hera en su favor y que no hera justo que se contentasen con poco, que le paresçía que porque andando el tienpo la guerra no les daría lugar a hazer sus tierras y repararlas de la tal manera, que de una vez quería que se reparasen que para perpetuamente [e]llos y sus deçendientes senbrasen y se sustentasen, que le paresçía que sería bien que cada uno tuviese sus tierras señaladas y conoçidas para que las labrasen y adereçasen cada uno con las gentes de su casa e amigos, todo lo qual dezía a los señores e moradores de la çiudad del Cuzco. Y ansí todos juntos, aviendo [sic: ¿viendo?] la merçed grande que les hazía de darles tierras que conoçiesen para perpetuamente a cada uno dellos, todos juntos y a una boz le dieron grandes graçias llamándolo e yntitulándolo Yndichuri, que dize hijo del sol. E luego de allí mando Ynga Yupangue que todos fuesen a çierto sitio do las tales tierras estavan pintadas, donde como allí fuese, dio e repartió las dichas tierras, dando a cada uno dellos las tierras que le paresçió que le 159

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