Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

hermanos, que se lo pisase él como persona a quien él tenía por Señor e su padre, sinó que se yría. Y estando en esto, hizo llamar Viracocha Ynga un señor de los que consigo tenía y hablándole a solas le dijo que sacasse secretamente la gente de guerra que consigo tenía e que la llevase a çierta quebrada de monte y paja alta donde estuviese secretamente y que tan de mientras que él yba, que él ternía en palabras a YngaYupangue mientras él boscasse allí la gente; y si tan en mientras que él allá él pudiesse meter a Ynga Yupangue en çierto apossento, que a manos le tomaría y le mataría allí dentro; y que si de allí se escapasse, que le matasse él en la quebrada del monte por donde abía de tornar a bolver el Ynga Yupangue. Y esto conçertado, saliose aquel señor a hazer lo que le mandava Viracocha Ynga y el Viracocha Ynga bolviosse a YngaYupangue e començole de hablar por buenas palabras y a mostrarle rostro alegre. Y ya que le paresçió que abría hecho aquel capitán suyo lo que le avía mandado, lebantosse el Viracocha Ynga y rogó a Ynga Yupangue que metiesen aquellas cosas que llevava de Uscovilca dentro del aposento do antes le avía rogado que las mandase meter para que las pisase su hijo Ynga Urco y luego se las pisaría él; tornole a responder YngaYupangue que las pisase él si quisiese y sinó que se yría como ya avía dicho. Y biendo Viracocha Ynga que no podía acabar con el que las pisase Ynga Urco, pensando de le matar dentro del apossento, dijo que lo mandase meter dentro del apossento y que estando ellos solos lo pisaría delante del. Y estando en esta porfía llegáronse a YngaYupangue sus tres buenos amigos y sospechando la trayçión que Viracocha Ynga quería hazer, no consintieron que Ynga Yupangue entrase en el aposento. Y estando en esto llegó a Ynga Yupangue un capitán suyo de los que él con la gente de su guarda traya y díjole que avían visto salir çierta gente de guerra de allí del peñol, los quales avían salido uno a uno y dos a dos y que hera mucha cantidad de gente la que avía salido y que algunos dellos llebaban lanças e [a]labardas e que yban por el camino do ellos avían venido, que sospechava que aquestos fuesen a tomarles algún passo para des[de] que bolviesen o que fuesen a la çiudad del Cuzco a robar lo que ellos allá tenían y a tomársela. [f. 14] Y como aquesto le dijesse aquel su capitán a Ynga Yupangue y delante de sus tres buenos amigos, riose Ynga Yupangue de ber que su padre le quería matar de aquella manera y de conoçer que reynaba enbidia en él y estándole él rogando que se sirviese de todo ello e que se lo 140

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