Juan de Betanzos y el Tahuantinsuyo

JUAN DÍEZ DE BETANZOS (1519-1576): VIDA DEL AUTOR DE LA SUMA Y NARRACIÓN DE LOS INCAS (1551) Nicanor Domínguez Faura Pontificia Universidad Católica del Perú Las crónicas de los siglos XVI y XVII han sido las fuentes predilectas para la reconstrucción de la historia andina inmediata a la invasión española iniciada en 1532. A pesar de que desde la década de 1960 las investigaciones etnohistóricas iniciadas por John Murra privilegiaron la búsqueda de fuentes no convencionales para entender los mecanismos internos de la sociedad andina sintetizada por el Imperio inca, las crónicas siguen ejerciendo su poderoso encanto sobre los investigadores. Desde las clasificaciones de cronistas hechas por Means, Baudin, Porras y Wedin, se ha insistido con Araníbar, Duviols, Rowe y Pease en cuán limitada por una «impronta cultural occidental» es la obra de un autor dado. Precisamente, por reunir estas características privilegiadas, la Suma y Narración de los Incas, de Juan Díez de Betanzos ha sido considerada como una fuente importantísima sobre el tema andino. Aunque permaneció inédita hasta que don Marcos Jiménez de la Espada la publicó —incompleta, por cierto —, en 1880, se conocía de su existencia por referencias del dominico fray Gregorio García en su Origen de los Indios del Nuevo Mundo de 1607. En 1987, la historiadora española María del Carmen Martín Rubio ubicó una copia completa de la crónica y la publicó. Ya Jiménez de la Espada (1892) resaltaba los tres puntos básicos que han hecho a Betanzos famoso como cronista: era traductor de quechua desde la época de Pizarro; se casó con una princesa inca que había sido concubina del Marqués (doña Angelina), y que habría sido su principal informante y contacto con la élite cuzqueña (lo que incluso le permitió ser intermediario ante los Incas de Vilcabamba); y escribió un relato que podía considerarse «transcripción» fiel de la memoria oral de la monarquía inca sobreviviente en una época tan temprana como 1551, fecha de elaboración de la crónica. Esta argumentación fue seguida, con algunos datos más de detalle, por los «biógrafos» de Betanzos: Clements Markham (1910), el padre 10

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