374 César Castro importante, por cierto, al que le seguirían otros, con el fin de ir construyendo, en forma gradual, por tramos, como era su pensamiento, una gran organización bibliotecaria nacional. Por otro lado, los objetivos concretos de red estaban claramente definidos para Basadre. En abril y mayo de 1946, en pleno proceso de reconstrucción de la Biblioteca Nacional, en su respuesta al rector de la Universidad Mayor de San Marcos, Dr. Luis Alberto Sánchez, a propósito del art. 57º del Estatuto Universitario que disponía la creación —dentro de esa universidad— de un instituto bibliotecario, le propuso, además de lo ya señalado en el capítulo sobre la Escuela Nacional de Bibliotecarios, que uno de sus objetivos sea la «formación de un catálogo cooperativo o común, donde figuren las fichas de las obras existentes en todas las bibliotecas universitarias, además de asumir funciones de planificación científica de las adquisiciones bibliográficas de todas las bibliotecas universitarias, y se unifique la organización y los servicios de las bibliotecas de este tipo» (Biblioteca Nacional, Archivo Central, Correspondencia 1943-1948, of. N.º 43, dirigido a Luis Alberto Sánchez, rector de la Universidad Mayor de San Marcos. Lima, 22 de abril de 1946, 1 f.). Sobre este mismo tema, en otra comunicación, Basadre, primero, sugiere que el citado instituto esté conformado por tres comités, de coordinación, investigación y cooperación; y luego le propone, como parte inicial del proyecto, integrar a las siguientes instituciones, que por entonces, ya contaban con bibliotecas organizadas y en servicio: Biblioteca Nacional, Bibliotecas universitarias, Biblioteca de la Cámara de Diputados, Biblioteca de la Escuela de Ingenieros y Biblioteca de la Municipalidad de Lima (Biblioteca Nacional, Archivo Central, Correspondencia 1943-1948. Carta dirigida a Luis Alberto Sánchez, rector de la Universidad Mayor de San Marcos. Lima, 23 de mayo de 1946, 2 fs.).
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