Jorge Basadre : vida y obra del ilustre bibliotecario peruano

370 César Castro municipales y las empresas del sector privado, como revela el programa que impulsa en 1956 desde el Ministerio de Educación.178 Seguidamente se verá cómo, a partir de las ideas centrales expuestas, Basadre desarrolló su política bibliotecaria, primero desde los más difíciles años de la reconstrucción y, luego, desde el Ministerio de Educación. En este extenso y complejo proceso fueron surgiendo otros elementos coadyuvantes, sobre todo, para asegurar el aspecto económico, porque Basadre estaba convencido de que, como bien ya se ha remarcado en páginas precedentes, «sin dinero no se puede hacer nada» o, cuando afirmó en forma categórica a la culminación de sus estudios de Biblioteconomía y Bibliografía en los Estados Unidos: «lo primero que he aprendido es que a veces mantener una biblioteca es muy caro», para luego añadir, «además conozco la terrible situación financiera de mi país y de mi universidad», refiriéndose a la Universidad Mayor de San Marcos. Es decir, sin recursos no hay proyecto, programa ni política bibliotecaria. Estructura organizativa La puesta en marcha de un plan de acción supone una estructura organizativa. En el caso de la política bibliotecaria de Basadre, durante el proceso de reconstrucción de la Biblioteca Nacional se habían creado algunos componentes, como la Escuela Nacional de Bibliotecarios y el Fondo San Martín, principal fuente de financiamiento, los cuales debían reorientar parte de sus actividades, esta vez a favor de la implementación de proyectos y actividades en el marco de dicha política. Desde luego, la Biblioteca Nacional era la llamada a actuar como el primer órgano impulsor de tales medidas, 178 En 1968, Basadre publicó el folleto «En la Biblioteca Nacional. Ante el problema de las élites», donde hace una remembranza de su política bibliotecaria, más que como concepto, como programa de acción impulsado desde el Ministerio de Educación entre 1956 y 1958.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx