284 César Castro Es decir, años antes de que el gobierno peruano pusiera en sus manos la enorme responsabilidad de dirigir el proceso de reconstrucción de la Biblioteca Nacional, él ya había discernido sobre la formación del bibliotecario, su misión y cualidades, entre otros. Sin embargo, aún no había decidido proponer la creación de una escuela específica, probablemente por la situación crítica por la que atravesaba la Universidad Mayor de San Marcos, estimulando más bien al personal a su cargo a presentarse a las becas de estudio en el extranjero126 y dictando cursos de orientación y entrenamiento en la propia institución. También, otra forma de contribuir a la formación del personal a su cargo, era por medio de la difusión de información sobre técnica bibliotecaria a través del Boletín Bibliográfico que, desde 1936, incluía artículos especializados en ese campo. Por ejemplo, un extracto de la obra «Role et Formation du Bibliothecare» del Institut Internacional de Cooperation Intellectuelle de París, de 1935, traducido al español, donde se presenta un panorama de la formación de bibliotecarios en el mundo y, al referirse a América Latina, dice que «sería deseable que en cada país fuera fundada, por lo menos, una escuela superior de bibliotecarios con personalidad propia»; además de recomendar pautas para su concreción. Para el caso, considera que la experiencia americana es la más ilustrativa, ya que cuenta con veinticuatro escuelas acreditadas, de diferentes grados (undergraduate, graduate y advanced graduate), sin dejar de mencionar la gama de cursos de diferentes niveles que ellas ofrecen, como cursos de perfeccionamiento para los graduados y bibliotecarios en funciones, cursos prácticos sobre nociones elementales y cursos irregulares para el personal sin formación profesional (Boletín Bibliográfico, vol. VII, n.os 1-2, mayo de 1937, p. 11). Este sería el primer artículo publicado en el Perú específicamente 126 Basadre confiesa en sus memorias que a instancias suyas Carmen Ortiz de Zevallos estudia Biblioteconomía en España, en 1934, y, del mismo modo, Teresa Umlauff se gradúa de Bibliotecaria en el Instituto Pratt de los Estados Unidos, ambas, en su condición de empleadas de la Biblioteca de San Marcos, en la época de Basadre.
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx