272 César Castro «Nuestros bibliotecarios han sido siempre doctos bibliógrafos, eruditos y estudiosos de reconocida autoridad, pero no siempre tuvieron personal preparado en “técnica bibliotecaria”. La Biblioteca no es solo un instituto que atesora y conserva libros, debe también darles valor. La clasificación, la catalogación, la colocación de estantes y armarios, accesibilidad del material, la consulta bibliográfica, la administración, implica aptitudes diversas de orden técnico, que no se adquieren con estudio de archivística o de paleografía. La Biblioteca técnica es una actividad profesional de orden científico, que en los EE. UU. se estudia en escuelas especiales, conjuntamente a largas prácticas que se ejecutan en las propias bibliotecas, obligatoriamente» («El problema bibliotecario y la Educación nacional», La Prensa, 8 de octubre de 1941, p. 5). Así de contundentes son las apreciaciones de «El Conde de Calabria» que, de algún modo, habría servido para que la comunidad tomara conciencia respecto a la falta de bibliotecarios con formación profesional en el país. Primeras bibliotecarias peruanas Entre 1932 y 1940, cuatro damas peruanas habían optado por seguir estudios de la carrera bibliotecaria en centros de formación en la especialidad fuera del país. Lo que sigue es un somero recuento del quehacer de estas profesionales a su retorno al país. • Carmen Ortiz de Zevallos,112 bibliotecaria graduada en Madrid, España, en 1934 (Basadre, 1975b, p. 86), cumplió importante 112 También fue una gran librera: administró la prestigiosa librería «Plaisir de France», ubicada en la Plaza San Martín de Lima, frecuentada por la intelectualidad peruana de la época.
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