234 César Castro Basadre, la Biblioteca Nacional contaba con 134 000 volúmenes, aproximadamente. Ahora bien, luego de darle una mirada a todo el proceso de recuperación se puede señalar que lo que más contribuyó al éxito de ambas campañas, y seguramente también a todo el proceso de reconstrucción, fueron: Primero: la transparencia con la que se gestionó cada una de las actividades, donaciones, canje y compras, que fueron comunicadas a la ciudadanía en forma clara y oportuna; lo mismo que las contribuciones económicas, grandes o chicas, absolutamente todas. Segundo: la estrategia seguida por Basadre en la adquisición de libros y otros documentos, las orientaciones técnicas para acopiar solo aquello que fuera relevante para la institución, evitando las donaciones ciegas, que hubiesen agravado la situación precaria de la Biblioteca que, mientras se construía su nuevo local, anduvo alojada en un local cercano, en ambientes limitados. En suma, una gestión así de transparente, y al mismo tiempo eficiente, generó un clima de confianza social, otro factor decisivo, que favoreció la participación de tantas instituciones como personas en torno a la reconstrucción de la primera institución cultural del país. Nuevo local de la Biblioteca Nacional Con el incendio del 10 de mayo, la Biblioteca Nacional había pedido no solo una gran parte de su valioso fondo bibliográfico y documental, como ya se ha descrito, sino también el local que lo albergaba, el mismo que desde 1821, luego de ser refaccionada97 97 La Biblioteca Nacional, desde su fundación, se instaló en el edificio ocupado por el colegio de La Libertad. Este local había pertenecido, hasta 1767, al Colegio Máximo de San Pablo regentado por los Jesuitas y, desde 1771, será sede del Colegio del Príncipe, institución que, con la proclamación de la Independencia toma el nombre de La Libertad. Refaccionado y adaptado previamente para cumplir con su finalidad por el arquitecto Ignacio Martorel,
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