Inocencia justificada contra los artificios de la calumnia

60 (Ji.Y .·· , tabi ,exhGrtandofo d'espncs á una sincera confesion t ¡ Que t~cutso pa.... xa sacfa.r ~u füror ! Si , el .~Rebelde le 4ida .· 11JJ'> bi~n : ttí infan1~ ctnn– ))J ficto ~n mi dchto , n'.t ~rti~ce, ó traidor . d~ mi rraged~a} ~Uh; ' s11frt: conmigo el cata~trofü tnm: que me espera! acompaname, ven a este profondu abismo., que me amenaz:1 tnn tcrnbk; n1:::Pcro apar– temos de fa, viHa tanto horror , y supongamo& al Rebelde, en el be• gundo caso. . . . . . ., .. ., ..· . " .. . ¡ Q¿iant;;i ttubanon ! ¡ . ~a,, 1'.ka tns.re . d1.:l delito_ ~. l_a ansms .. a desconfianza de obtener $U rcmMon , fa Vbtl de una 1nfm1t:1 cterm-– dad el horrendo Trib1rnal á su puerta , el Juez inexorable 1 r quan.- ' . l b · tm, connastc:¾ l d mortal , que los e,>;pera1Jcrita ya no e~ 10m re; de- xó de ser Padre , Ami 5 ol y Ciudadano t perdió los or)zontes de la vi-.. d.1; y:i no vé sino á Dios, y á su Alma. A'.)i es, que bordo á la voz de los respetos de. un Mundo ,1ne para el ya_ CJ nada, no duda hacer rú– bfü:o ~u crimen.; darna á grito5 su conksion; nada rcsenta ; la 1rn1s kvl! ocultadon seda materia de nn reinordimictuo, que lo devorase cruel'"' mente ha~tJ 1'1s orillas del sepulcro. ~ Y .siendo · 'ª dcdaracion de ~tu complices de una C!>ttccha obliiadon, como el Rebelde 1~0 podi1ig- 11or.1r., y d Ob:spo se e&forzlba á persuadhle, se podrá concebir, hu– bíele rnantenido ~n el silencio al que era d primcio , y principal? i A qne intc.:ré$ s:tcrmcabacl muy importante de w Alma?¡ Ab! no, que el espirim nus obscurecido por la prev4;:ncion, y la calumnia> uo pu,de cscusarse á c&tas razones. Sin e111bargo no se ofrecieron al qne :.apuró todos sus e foerzos f}Jt'l apoyar la n1omtruos.a impostura de fa CJn .. 1 1 no cbH.1r~tc haber escuchadi.,> fas exdam;:tdone.~ que ~ntes , y a.l tiempo del suplido ha– cfo. contra d Obispo el relapso Diego Cristoval'> primo del Rebelde, quenudosc de que le hubiese cngarindo con el Indulto 3 como tam– bk:n Jo t~sdtican d Capiran Doti La1;rcano Ortega, á quien se en ... comendó b , cu~todia (k este Reo, el Capitan Don Joscf Gayangos, y d Prior de Santo Doming() Fray Andrés Aragón , que lo auxilió ha\ta el Cadahalso , quien asegura que el relapso acompañó es.tas qüe... Xi)S á sus tllrimos ~uspfros , despues de haberhl5 producido ante el Ptt4 blico expeltador de su castigo, como consta de los Documentos con– tenidos en d 5~l. Peto aun no fueron Citas todas las solicitudes dd Obispo en fa invcsdgldon de los compHces de la Rt.:b,.::lion. En t 7. de Abril de s 1 , pa~ó tambien oficio al Vhitador Genen1l , p;1ra que e~te ex1mi.,. nas~ rigoro6amcntc d los traydoi-cs ., á fin de de1:>cubrir Jos Ecle~fas.;, tkos que pudic:sen sedo 1 como lo manifie~ta el Documento 59. y aun no qnedó con_ esto satisfecho , pues continuó al oficio un at1- ,to de Cemürá , que con fecha 1.:2.. de Mayo del mismo año hizo fixar " aperdoientlo á todos los Fieks de qualquiera condid<inl á qne genuncia6en ante el dkho Visitador General , los Ede~b\tícos, ó Re.. gu]ares , que supiesen tener alguna parte en aquellos movimientos.. Dó• cumento 60. < Y asi ob'.ra un cdrnintl ~· f il zelo del ObiSf10 no era un insulto con qut . enatdetia á todos lvs sabed,ores de su co1npficidacl t (.~tal Otra l)tldO. ser . 5ll copdllfta ra ·QQ~ :1:1as. ~ebló sq 1e,a)r~d prnc– t,~ar! A,un quando el cargo hubiese antecedido . a t.odos :estos hecht s; .( ttu.é pru~bas n1as· daras pndo el Obi$pO .acun1tdar par~ su JU$fiñ• tacion ; Q.ttéd~ 'pt.1Cs «lll, lo ya c~-puesto>a1egt1tadtl' ., y emítien~<> ·e•t . ta~.·

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