El reconocimiento superficial del área de estudio y la revisión de algunas colecciones existentes, nos han permitido localizar evidencias de la cultura Lima en el actual territorio de San Juan de Lurigancho, la mayor de ellas corresponden a asentamientos que ocupan la parte baja de la quebrada, distribuyéndose hasta las zonas de Campoy, Zárate, Las Flores y Canto Chico. Algunas evidencias se localizaron sobre las cumbres de los cerros, en sitios como cerro Gallo y cerro San Jerónimo, otros sitios están compuestos por montículos piramidales escalonados como Mangomarca «Templo Viejo» o montículos de regular tamaño como los de Potrero Tenorio de la ex hacienda Zárate (hoy desaparecidos), en cuya periferia se halló evidencia funeraria. Al parecer, se habría producido un desplazamiento de los asentamientos domésticos hacia el piso de la quebrada durante las últimas fases lima. Una tercera evidencia es la presencia de cerámica Lima en la parte alta de la quebrada, la cual parece corresponder, por su forma y diseños, a las fases 7 y 9 «Lima tardío» propuestas por Patterson (1966). UBICACIÓN GEOGRÁFICA DEL ÁREA DE ESTUDIO La quebrada de Canto Grande es un afluente «fósil» del valle bajo del Rímac; se ubica en su margen derecha y pertenece actualmente al distrito de San Juan de Lurigancho. Esta quebrada tiene una superficie de 131,25 km2 y corre en forma perpendicular al curso del río Rímac (Fig. 1). Se encuentra a pocos kilómetros del centro de Lima, por lo que se accede a ella rápidamente. N □ CJ ¡;:: ü et a. o z et w CJ □ ('{~ .. ~ ~ MAPA VALLE '? DEL RIMAC Fig. 1: Ubicación de la quebrada Canto Grande en el valle del Rímac. La mayoría de asentamientos prehispánicos se ubica en la parte baja, zona que se caracterizó por poseer suelos aptos para la actividad agrícola, y que a la fecha se encuentra totalmente urbanizada. Los suelos de composición arcillosa se formaron debido a eventos aluviales provenientes de la parte alta de la quebrada, donde todavía se pueden apreciar las huellas dejadas por dichos eventos. Hasta hace cuarenta años, la parte baja era aprovechada con fines agrícolas; sus tierras eran regadas por un canal de origen prehispánico que tomaba sus aguas del río Rímac y de las filtraciones que discurren por la vertiente baja del curso del Huaycoloro «Huachipa», próximo a su desembocadura en el Rímac. Posiblemente la construcción de este canal se remonte a periodos anteriores al de nuestro estudio (Abanto y Eyzaguirre, 1996). Siendo una quebrada, se encuentra rodeada de una cadena de cerros que conforman el batolito
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