EL VALLE DE LOS HURIN HUANCHOS77 Enrique Solari78 Este valle, que rodea el diminuto Lurigancho, es un valle polvoriento y muy humilde. Además de la Iglesia de la plaza pueblerina, no hay nada memorable, nada digno de mención: Tortuosos callejones, entre tapias averiadas y arbustos deprimidos, por los que avanza sin bríos excesivos, la góndola de Don Eustaquio; el ruinoso Tambo de la hacienda aledaña, la huaca de mi potrero; una que otra ladrillera, uno que otro animal de esqueleto definido. Sin ser mucho, eso es todo. Ningún conocedor del ancho mundo atribuiría a todo esto la importancia que le otorgan los oscuros, flacuchentos niños de mi valle. Nadie duda que la iglesia tiene algún encanto. "Tiene gracia campesina", dicen siempre los extraños, al mirarla. En efecto, es así. Pero eso es todo. Jamás nadie la ha comparado ni la comparará, a las grandes catedrales de los siglos acabados. Y es muy justo. Los sinuosos, polvorientos callejones nada tienen que hacer con las grandes carreteras de occidente, o de Rusia, o de los gringos. Y las tapias averiadas que los ciñen no podrían evocar las murallas de la China. Nadie, tampoco, osaría pretender que la mustia yerbamala que los sigue, agonizante, nos invita a recordar los jardines de Semíramis, o los parques florecidos de Versalles. La góndola de Don Eustaquio presta sus servicios, eso sí. Pero hasta el más ingenuo se da cuenta de que no es otra cosa que un enjambre doloroso de flotantes ex-metales, en trance de desintegración definitiva. Sería, pues, locura imaginar que los Sputniks, a su paso, enrojecen de envidia, al mirarla. 77 El texto original tiene la autoría de Enrique Solari Swayne, fue publicado en el Boletín Informativo Nº 3 del Concejo Distrital de San Juan de Lurigancho en 1971, páginas: 5-10. 78 Enrique Solari Swayne (1915 -1995): Dramaturgo, docente universitario en la UNMSM. Realizó estudios de medicina en España y Alemania. Es considerado uno de los máximos exponentes del teatro peruano y mundial. Obras como Collacocha, La Mazorca tienen amplio reconocimiento. Él y su familia vivieron en nuestro distrito, en su propiedad situada en la Av. Lurigancho. El año 2001, mientras buscamos información del distrito en la biblioteca municipal Ciro Alegría de Zárate, nos encontramos con una ruma de papelería, revistas y viejos libros, una de las publicaciones llamó la atención del arqueólogo Julio Abanto, se trataba de un boletín municipal del año 1970, al leer cuidadosamente, un escrito que había llamado su atención lo condujo a manifestar así la importancia histórica del documento: "Encontrar este manuscrito es histórico no solo por lo que representa, sino por contener el testimonio de uno de los pobladores (refiriéndose a San Juan de Lurigancho). Estas líneas no sólo me emocionan, han permitido revivir en mí los años de infancia, El Pueblito, el viejo cementerio, las acequias, la tranquilidad del valle. Ahora sé que nada de esto se ha perdido, no se ha ido con el tiempo, estará presente gracias a este escrito en el mejor lugar de nuestros recuerdos". El 2009, la familia del Enrique Solari publicó Obras Incompletas, en ella existen varios trabajos del dramaturgo, incluyendo un fragmento de la presente lectura. Gracias al permiso que nos otorga la familia reproducimos el texto de manera íntegra.
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