Así como somos, si la provincialización prosperara, ¿será factor de integración o de conflictos en San Juan de Lurigancho? Porque ¿quién será sede de gobierno? ¿Cómo serán los criterios de ((distribución de la riqueza"?. El riesgo está en que en un distrito mayoritariamente pobre, la exclusión se haga más evidente. Se requiere de una alta responsabilidad ética y solidaria. Diga usted cómo estamos en esto. Para gobernar, el aparato administrativo es necesario. ¿Es más o menos burocrático tener un solo gobierno distrital que varios distritales y una provincial?, ¿y cuánto cuestan estas burocracias?. Por otro lado, en San Juan de Lurigancho hay problemas comunes y particulares. Se han identificado soluciones integradoras en el Plan de Desarrollo Concertado y se ha articulado a los actores del desarrollo con el Sistema de Participación Ciudadana, y tenemos una ley que nos delimita perfectamente, no hace diferente a otros distritos de Lima; todo esto nos hace una unidad política que debemos defender y aprovechar. Divididos en más distritos será más difícil avanzar en el contexto metropolitano (más autoridades, peor si son de distinto color político, ¡ay del distrito que no coincida con la provincia!); sumemos pues, no restemos. La conservación, defensa, promoción de la puesta en valor del patrimonio vivo e histórico de la localidad es parte de buscar nuestra identidad cultural. Aquí el riesgo está en que si un distrito tiene una política distinta a la otra, o simplemente no tenga ninguna política, entonces el rescate o acceso a los bienes y servicios culturales serán tremendamente diferenciados. Ahora, como un solo distrito, San Juan de Lurigancho, somos una unidad cultural que debemos defender y aprovechar. Divididos en más distritos tendríamos varias historias desarticuladas y artes que transmitir, que celebrar, que invertir, que gozar; sumemos pues, no restemos. Hay un solo Instituto Cultural Ruricancho con un solo proyecto para el desarrollo patrimonial, ¿Qué haría Julio Abanto con varias municipalidades con proyectos de objetivos desarticulados, además de acciones y presupuestos? Una provincia: más recursos que se difuminan en cualquier dirección, según las voluntades políticas de cada distrito. Dividir la escasez no es desarrollo. San Juan de Lurigancho es una unidad geográfica, política, histórica y cultural; lo dice el historiador Juan Fernández Valle en su libro ((Historia de San Juan de Lurigancho (1997)': Podríamos, de manera análoga a los ejemplos anteriores, hablar del desarrollo económico, social, ambiental, educativo y hasta judicial. Y siempre podremos demostrar que la estrategia de desarrollo a través de la provincialización tiene una serie de desventajas frente a mantener la unidad como distrito. Más humildad y realismo, dejémonos de arribismos. Mejoremos nuestras capacidades y desempeños individuales y colectivos. Seamos capaces de poner en marcha el SPC (que también es ciudadano, no es sólo de la municipalidad) que tiene mucho que perfeccionar. ¿Es que no se dan cuenta que una estrategia de provincialización es más viable si pensamos en Lima por conos? Aprendamos a hacer alianzas también en esto. En medio de la campaña no supimos que está prohibido por ley crear nuevos distritos. Rabanales y chiroquistas, ((disque" pioneros de la idea, informémonos más. Pasó la campaña ¿Candidatos, por qué bajan la guardia?, sin ser alcaldes también se ama al distrito. Sin demagogia, pongámonos más a tono con los procesos nacionales: la descentralización del estado, afirmar la democracia participativa, luchar contra la pobreza son el marco de referencia.
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