EL TÉRMINO HUANCHO En varios artículos se menciona a la cultura Huancho como parte de nuestra historia arqueológica; sin embargo, esta palabra con la cual se hace mención a una cultura material, etnia o pueblo, jamás existió y debe ser desechada de toda referencia o estudio que comprometa la comprensión de las sociedades antiguas que se desarrollaron en la parte baja del valle del Rímac. En la actualidad, gracias a los datos aportados por la investigación etnohistórica y arqueológica, la discusión sobre la terminología huancho fue superada. Haciendo un resumen, recordemos que la palabra huancho apareció en 1924, propuesta por Carlos Romero, y luego, fue tomada en los años 30 por Villar Córdova. Según este último, el apelativo se justificaría ya que a lo largo del valle de Lima o Rímac existen topónimos que guardan correspondencia a la expresión huancho, como por ejemplo: Huachipa, Huanchor, Huanchihuaylas, Lurigancho, siendo este último un derivado del término Hurin Huancho (huanchos de abajo). ¿Acaso existieron los Hanan Huanchos? Ninguna fuente arqueológica o etnográfica hace referencia de ello. Retomando a Villar Córdova veremos que también atribuye un origen aymara a las tribus que se asientan en la zona Yunga (Huallas y Huanchos). Su conclusión es tomada de la propuesta que hiciera Max Uhle al llamar «Tiahuanacoide» a un tipo de cerámica, que conocemos ahora como un estilo alfarero que se desarrolló durante el Horizonte Medio (500 d. C. a 900 d. C.), y que en cierta forma toma motivos decorativos que se difunden desde la sierra sur. Por último, se llamó huancho a un tipo de vasijas burdas y llanas, decoradas simplemente con brochazos cremas y serpientes ondulantes aplicadas, que se desarrollaron durante el Periodo Intermedio Tardío y Horizonte Tardío (900 a 1536 d. C.). Autores como Stumer (1954), Iriarte (1960), Agurto Calvo y Ravines (1985) hacen uso exagerado del término. El estudio de fuentes escritas antiguas y crónicas realizadas por María Rostworowski pudo definir que durante los períodos tardíos, los valles de Lurín y Rímac pertenecían al señorío llamado Ychsma, cuya capital se encontraba en Pachacamac (valle de Lurín). Este señorío incluía varios curacazgos menores cuyos nombres los conocemos como Latí, Sulco, Malanca, Guatca, Limac, Amancae y Callao; es muy posible que Lurigancho o Ruricancho también se trate de un curacazgo; ya que hasta la actualidad, los pocos documentos que nos han llegado nos hablan de señores principales para esta parte del valle. En conclusión, podemos decir que tanto el término huancho como Hurin Huancho carecen de sustento para explicar los procesos de desarrollo de nuestros pueblos ancestrales, debiéndose utilizar los términos Ychsma y Lurigancho, respectivamente. Conocer con propiedad el origen de Lurigancho, como una herencia de nuestra correspondencia nativa, permite resaltar nuestra identidad local, cuyo reflejo de esplendor se encuentra impreso en los sitios arqueológicos, los cuales debemos cuidar y preservar como memoria física de nuestro viejo San Juan de Lurigancho. UNA NUEVA PROPUESTA En torno a la interpretación que se le quiere dar al nombre de nuestro distrito, existen muchas hipótesis que mostramos a continuación: Nombre Variantes Interpretación Rurucancha Lugar e árboles frutales Lurigancho (Middendorf,1894) Ruricancho Hurin Huanchos de abajo Huanchos (Villar Córdova, 1933 )
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