la modernidad: la introducción y sorprendente acogida de medios como la televisión y otros fuertes sucesos como la implementación de la reforma agraria y la guerra interna. El proceso de urbanización acaecido en espacios próximos al lugar, el desinterés y la crisis económica de aquellos años, conllevarán a los herederos de la familia a vender los terrenos que abarcó la hacienda, que llegó a comprender parte del Parque Huiracocha, lugar en donde actualmente se encuentra el C.I. haras Lurigancho. De aquella propiedad, la familia solo ha conservado parte de la antigua casa hacienda, las caballerizas y parte del jardín. Muchos objetos fueron olvidados en el lugar. Esos objetos relatan más historias de las que aquí, por ahora, no nos ocuparemos más; no obstante, otro grupo de objetos donados por la familia relatan historias acerca de los caballos, la pasión de Don Carlos. José Santos Chocano (1906)62 : ¡ Los caballos eran fuertes! ¡ Los caballos eran ágiles! Sus pescuezos eran finos y sus ancas relucientes y sus cascos musicales [. .. J El caballo y el hombre mantienen una relación sumamente importante. Aunque pocos lo crean, el caballo ha sido un elemento esencial en el desarrollo de la vida del ser humano. La relación entre estas dos especies es muy antigua; existen evidencias de los primeros hombres en los Andes junto a esta especie, evidencias que se remontan hasta hace 11 mil años en sitios como Toquepala (Tacna), Paiján (La Libertad), Guitarrero (Ancash), entre otros. A pesar de su extinción hace unos 8000 años en nuestro continente, esta especie vuelve a América del Sur junto a los colonizadores españoles en 1492, jugando parte importante en los sucesos acontecidos durante la invasión hispana. Durante la colonia, el caballo simbolizaba riqueza y poder. Posteriormente, este animal habíase adaptado al clima y al suelo, y convertido en un elemento indiscutiblemente relevante para el buen desempeño de las actividades del campo y el transporte. Incluso en la lucha por nuestra independencia, el caballo fue un elemento clave y decisivo, sobre todo, en la consolidación, jugando un impecable papel en batallas como Junín y Ayacucho, batallas gracias a las cuales se consiguió la soberanía de América Latina. El feroz clima y variado suelo de la sierra permitieron el desarrollo del caballo morochuco o serrano, reconocido por su resistencia y fuerza inigualables. Por otro lado, en la costa, los caballos supieron amoldar su andar y adoptaron una gracia única, un andar elegante reconocido a nivel mundial. El caballo criollo, caballo peruano, había desarrollado cualidades únicas, resistencia, rapidez y dominio. Por su parte, el caballo en Lurigancho formó también parte de la vida rural, de la faena diaria, posibilitando actividades como el traslado y las labores del campo. Algunas estampas de Pancho Fierro en el siglo XIX nos permiten apreciar a militares paseando por esta parte del valle. Existen fotografías de gendarmes de Lurigancho luciendo orgullosos e imponentes espadas para tropas de caballerías. Con el paso del tiempo y cambios en la sociedad misma, el caballo ha sabido amoldarse a diversas actividades, desde el campo, la danza y las luchas, pero también en distracciones, tales como como el polo, la equitación y las carreras. El gusto por las carreras tuvo como primer escenario en nuestro país al vecino puerto del Callao 62 Fragmento de texto de Los Caballos de los conquistadores, del libro de poesía Alma América de José Santos Chocano, este párrafo formó parte del libro Historia del turf nacional.
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