San Juan de Lurigancho Historia y Presencia

encierro en la biblioteca del Hipódromo de Monterrico, preparando entrevistas y llevándolas a cabo, buscando e indagando. Pero la guía estaba dada, y había que centrarse en el tema, una tarea difícil para quienes gustan de actividades de este tipo. En lo sucesivo, detallamos los procesos seguidos en la identificación y análisis de las fuentes revisadas, no sin antes reparar en algunos detalles vivenciales que permitieron dar continuidad al trabajo iniciado. Fuente bibliográfica Foto 3: Últimas estructuras del haras que resistieron a lamodernidad l. (Fuente: IC-Ruricancho 2014) La participación de los vecinos sirvió, desde el inicio, para ampliar algunos datos sueltos que nos fueron proporcionados. Algunos fueron cruciales para el desarrollo de la investigación. La importancia del haras Lurigancho no solo había calado en el recuerdo de los vecinos de El pueblito; este había dejado un testimonio escrito, documentos, libros y revistas en los que se resaltaban importantes datos, fechas, eventos, premios y fotografías de las personas involucradas, de las relaciones de estas con el entorno político y social de la Lima de mediados del siglo XX, de las modas, los caballos y de las diferentes etapas que vivió la hípica con la revolución provocada con la introducción de los medios masivos de comunicación. Esta información fue recogida en los ambientes de la biblioteca particular de socios del Hipódromo de Monterrico, a la cual se tuvo acceso gracias a la gestión y cooperación interinstitucional del encargado de relaciones públicas del hipódromo, del director de investigaciones del Instituto Cultural Ruricancho y los representantes del municipio de Lima. Los testimonios A diferencia de otras investigaciones realizadas por Ruricancho, este proyecto contaba con la ventaja de que los hechos eran relativamente recientes (el haras y la hacienda dejaron de funcionar en 1S88), por lo que se vio la oportunidad de entrevistar a personas que vivieron y trabajaron en la hacienda, quienes nos permitieran conocer cómo era la vida, en el trabajo, en la hacienda y el haras. Así, logramos entrevistar a la señora Salomé Paredes de Taranco, esposa del señor Juan Taranco, capataz del haras Lurigancho, a Daniel Huamán, entrenador de potrillas, y a los hijos mayores de Máximo Gestro, mayordomo de la hacienda Ascarrunz, quien hoy cuenta con 104 años de edad. Gracias a estas personas, vecinos todos de El Pueblito, se logró conocer el modo de vida de los

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