San Juan de Lurigancho Historia y Presencia

Según el Indepa (2010) la interculturalidad se expresa como: Un proceso social de comunicación entre diferentes culturas que buscan revalorar y reafirmar su identidad de origen, lenguas, costumbres, credos, creencias y conocimientos sobre la biodiversidad [. .. ] Trata de establecer una situación de respeto, tolerancia, intercambio y diálogo productivo entre los diferentes grupos étnicos y culturales, en la que cada uno aporta y recibe de los otros (p. 46). Tomando en cuenta los estudios de Quijano (1980), la cholificación ha generado un acercamiento acelerado del indio a la cultura occidental, convirtiéndose en cholo, grupo étnico mayoritario en las ciudades peruanas, en un habitante mestizo que con empuje y esfuerzo ha logrado insertarse en el sistema capitalista y alcanzar diversos logros. Esto ha incrementado el proceso intercultural y ha generado una fuerte reducción de las posturas conservadoras de discriminación y rechazo a lo indígena. Considerando estos planteamientos se inició el proyecto de puesta en valor; el cual paulatinamente fue asimilando diversas estrategias para alcanzar sus metas. Así, el Instituto de Desarrollo y Cooperación Social IDCS asumió la tarea de implementar la sala museo Canto Chico, espacio donde se exhibe la muestra que permite comprender el proceso histórico de Canto Chico, desde su pasado prehispánico hasta la coyuntura contemporánea. Esto permitió fortalecer la identidad cultural en la población, considerando que su subsistencia necesita de la memoria histórica para superar los errores y lograr avances. En base a lo señalado por Arenales (2014), estos registros en la memoria, son aquellos que los miembros de una colectividad van a valorar por ser referentes de logros que les permitieron la supervivencia y superación. Es la valoración hacia estos registros y su contenido, aquello que va a generar sentimientos de pertenencia que deriven en la formación y, según su nivel de valoración, la consolidación de una identidad cultural. Foto 3: Vista a la Sala Museo Canto Chico. Lograr ciertas metas sobre estos parámetros demandó elementos a desarrollar durante el proceso de puesta en valor. Primero, el factor de la identidad territorial. Bruckmeier y Tovey (2008) señalan: Es el sentido de una cultura compartida con aquellos con quienes interactuamos local y cotidianamente. Los conocimientos tácitos para interactuar socialmente, junto a las narrativas compartidas de los eventos significativos del pasado que se han codificado culturalmente en el discurso local, ayudan a crear la base para las movilizaciones territoriales, ya sea en pro del autodesarrollo, para enfrentar el riesgo, para la defensa de la comunidad frente a las intervenciones foráneas, o para manejar esas intervenciones a conveniencia de los locales e integrarlas a las prácticas locales (p. 98 ). Segundo, la conciencia histórica, que tomando a Reyes, Romero y Palomo (2007) expresan: Es parte de la conciencia social que viene dada de la experiencia concreta que cada grupo

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