Historia de la emancipación del Perú: el protectorado

CAPITULO I LAS EXPEDICIONES DE MILLER 1 Ora con el propósito de apoyar posibles o probables movimien– tos, planeados en pro de la causa independiente; ora con el objeto de cortar las comunicaciones realistas con el sur, únicas que aqué– llos mantenían, con alguna regularidad, en el círculo de fuego trazado en derredor de Lima; ora para llamar y dividir la atención del ad– versario dispersando sus fuerzas, o impidiendo la junción de las de la capital con las que, a modo de reserva, comandaba Ramírez Orosco entre Puno y Arequipa; ora, en fin, para extraer de los mortíferos campamentos de Huaura a los convalecientes, y sanearlos en me– jores climas; San Martín pensó en desprender a centro y sur ex– pediciones sucesivas o simultáneas, lanzadas, más o menos, a la vez que él mismo efectuaba su avance hacia Chancay y Ancón, poniendo en alarma a los cuerpos españoles de Asnapuquio y estrechando el asedio de la capital virreinaticia. Dos de esas expediciones confiáronse a Miller, jefe probado ya, por su prudencia, su pericia y su denuedo, en los anteriores cruceros e irrupciones de lord Cochrane; y capaz, en consecuencia, de respon– der, con provecho y con gloria, a las expectativas que el general en jefe fincaba en sus dotes sobresaliente, jamás desmentidas ni cas– tigadas por el éxito. La primera de ambas empresas resultó infructuosa, no por culpa del jefe que la dirigió, sino por el adverso influjo de las circunstan– cias sobrevinientes. La segunda dio páginas gloriosas a la epopeya de la independencia americana. Rememorémosla. II Se recordará que, empeñados en obtener la caída o rendición de las fortalezas del Callao los patriotas limeños habían acometido la catequización de algunos de los jefes españoles existentes en aqué– llas, abordando de preferencia, con sus soliticaciones y dádivas, a

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