Historia de la emancipación del Perú: el protectorado

SEGUNDO Y ULTIMO AVANCE INDEPENDIENTE SOBRE ANCON 61 leó éste bizarramente contra el número casi décuplo de sus enemi– gos; pero, contemplando luego que éstos iban a flanquearle, envol– verle y acorralarle, lanzó su lancha sobre la orilla, tan violenta y desesperadamente, que, como bien quería, el denodado marino, con– siguió hacer de ella mil pedazos. De este modo, sin rendirla ni ren– dirse, echóse a nado primero, y perdióse en seguida a pie, con todo su esquifazón, por los arenales y médanos de la costa, hasta presen– tarse, sano, salvo y sin la mínima pérdida, en el campamento de San Martín, que, ya en movimiento por aquellos instantes, retrocedía lentamente de Retes a sus anteriores acantonamientos de Huaura. XII El 19 de enero llegó Cochrane. Constituyóse en Huacho antes, y en el Callao después, con los tres buques por él arrastrados al errabundo crucero emprendido en pos de la Venganza y de la Prueba. Sólo en esa fecha pudo San Martín conocer, de modo positivo, lo que hasta entonces era mera aunque bien fundada presunción su– ya; es a saber , que el objeto de la partida y de la prolongada ausen– cia del lord, había sido la persecución y la frustránea captura de las dos fragatas fugitivas ( 13). Entre tanto, habían progresado los trabajos de los patriotas limeños en los castillos del Callao, cuya rendición o fácil captura aquéllos perseguirían, hasta obtener promesa terminante de que uno y otro extremos consumaríanse sin duda ni vacilación, con tal de apoyar a los comprometidos, por tierra y por mar, con algunas de las tropas y buques independientes. El 24 de enero ordenóse pues a Cochrane alistarse y ponerse con la escuadra en Huacho, a fin de embarcar las tropas enunciadas y con ellas hacer una salida. Seiscientos infantes y sesenta caballos presentáronse en el referido puerto a las órdenes de Miller, cuyo em– barco empezóse el 25, inmediatamente después de la acudida de Cochrane; sólo que la operación no terminó hasta el 29, ni la partida pudo efectuarse el 30. Esta expedición, como antes hemos visto, re– sultó frustrada por la serie de ocurrencias sobrevenidas a la sazón en Lima; est o es, por la caída de Pezuela, la exaltación de la Serna, el consiguiente relevo de las guarniciones españolas existentes en las fortalezas, que eran las comprometidas; y, por todo ello, la inutiliza– ción de los esfuerzos llevados a cabo, en el sentido de obtener, como se obtuvo, la cooperación de Santalla y de Cortines. (13) Nota a Zenteno, datada en Huaura el 25 de enero .

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