Historia de la emancipación del Perú: el protectorado
SEGUNDO Y ULTIMO AVANCE INDEPENDIENTE SOBRE ANCON 57 le mandaba, renunciaba a su vez, ya que, habiendo dimitido el co– mandante de la Valdivia; salido él de Inglaterra por su insinua– ción y bajo su patrocinio; y entrado en la marina de Chile a condi– ción de servir a las órdenes de Guisse, era de su derecho y su deber no proseguir en el servicio en tanto que aquél no tornase al mismo y lo llamase. Cochrane mandó que Crosbie, su capitán de bandera, tomase la dirección del Galvarino, capturó a Spry, lo sometió a con– sejo de guerra e hizo que éste fuese como los otros expulsado de las filas navales. VIII Guise y Spry constituyéronse en el campamento de San Martín, que acogiólos afectuosamente, en vez de infligirles severo castigo; mantuvo consigo al primero, con toda clase de consideraciones; y se avanzó a favorecer al segundo con el nombramiento, inusitado y chocante (tratándose de institutos armados de tierra), de "ayudan– te de campo naval del general en jefe". Era éste, como fundadamente expone Cochrane, un premio público discernido a la desobediencia y a la rebeldía; y una improbación simultánea, escandalosa, así de la sanción pronunciada por el consejo de guerra, como de la conducta Y los procedimientos legítimos del vicealmirante (8). Imagínese el enojo de éste, amparado aquella vez por la justicia Y la razón, considerando cuán volcánicas fueron siempre las pasio– nes del héroe, aun en ocasiones en que esas dos supremas regula– doras le escaseaban. Bajo el imperio de ese amargo sentimiento, y sabedor, el propio día ( 5 de diciembre) de que las fragatas españolas de guerra la Venganza y la Prueba, acababan de entrar en Cerro Azul, con– duciendo desde Quilca, tropas realistas veteranas traídas del Alto Perú, y destinadas a reforzar el ejército de Lima (9), dio, ansioso (8) Cierto y justo todo lo expuesto; corroborado, más que todo, por los demás historiadores y por los documentos, hace que Cochrane afirme (sin que nosotros podamos creerlo), que Guise y Spry obedecieron en sus desplan– tes a "instrucciones de San Martín".- Memorias, pág. 126.- Con todo exis– te un documento histórico (del 5 de diciembre de 1820), en que consta que oficiales de la marina independiente se negaban a expedicionar con el Lord a Guayaquil, "por no exponerse a su resentimiento, ya que, atentos a las insinua– ci?nes de S .E . (es decir, del general en jefe), habían rehusado aprobar al Sr. Vicealmirante en su flagrante desobediencia de órdenes superiores" .-Narra– ción de los servicios prestados por lord Cochrane en Chile, etc .- t. I, pág. 8. (9) Las de Canterac, entradas, según se ha dicho, en Lima, el 4 de diciem– bre, por la portada de Cocharcasl.
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