Historia de la emancipación del Perú: el protectorado

52 GERMAN LEGUIA Y MARTINEZ da de éstos; tomar acantonamientos más salubres, o, a lo menos, no contaminados por el hálito letal de la epidemia; y, en fin, dejar a Huaura, que era lo que, por el momento, más le convenía. El 13 de marzo despidióse, en efecto, con destino sur, la expe– dición de Miller, de que hablaremos después; y el 21 de abril, partió la segunda expedición penetratoria de Arenales, que en su lugar re– lataremos asimismo. En seguida, decampó de Huaura el 27 de abril. III Para hacerlo, distribuyó su ejército en dos cuerpos: uno, que llamaremos "de retaguardia o de reserva", compuesto de los batallo– nnes num. 11 de los Andes y num. 2 de Chile, y de los batallones "Hú– sares de la Escolta" y de "Cazadores de a caballo", que (con los hospitales, la maestranza y el parque) fueron puestos a las órdenes del comandante general de artillería, coronel don J.M. Borgoña, y µasaron a acantonarse en los valles y pueblos de Supe y de Barran– ca, con el escuadrón de "Cazadores del Ejército", que allí recibía an– teladamente instrucción y disciplina; y otro, que denominaremos ''de vanguardia", constituido por los batallones números 4 y 5 de Chile, núm. 8 de los Andes y seis piezas de artillería de montaña, colocados a las órdenes inmediatas del general en jefe, y que pro– cedieron a embarcarse para avanzar hacia Lima. El 26 y el 27 de abril consumáronse los preparativos con– venientes; y, reunida la escuadra de transportes en el puerto de las Salinas ( 1), púsose a su bordo muy temprano la división de van– guardia, que, horas más tarde, fue desembarcada en Ancón. Tomados los acantonamientos más apropiados, Raulet y sus bravos fueron, como de costumbre, desprendidos en observación ha– cia el sur, sobre los puntos mismos en que, poco hacía (1<.> a 15 de enero), distinguiéranse tanto en los avances y contra las acometidas de Valdés y Canterac, ansiosos de sorprender, de Retes a Huaura, la retaguardia de San Martín. No con entusiasmo, por la convicción de que nada concreto ha– bría de alcanzarse, con este movimiento, para el prestigio y la glo– ria del estandarte independiente; pero sí con alegría, acampó el ejér- (1) Hoy nombrado ''puerto San Martín". Debe su nombre antiguo a la existencia, en sus playas, de las ricas y famosas ''salinas de Huacho". Posee dicho puertecito ''buen fondeadero en cualquier punto, de siete a ocho bra– zas, y a dos o tres cables de tierra".-Su bahía "penetra unas tres mfüas". V. a Paz Soldán, Diccionario Geográfico del Perú, pág. 858.

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