Historia de la emancipación del Perú: el protectorado

416 GERMAN LEGUIA Y MARTINEZ ¿Qué cambio inexcrutable y brusco habíase producido en el ab– negado, modesto y prudente espíritu del Aníbal de los Andes? 111 Otra había sido su conducta en Chile. Allí, ocupado Santiago por consecuencia del triunfo alcanzado en Chacabuco el 12 de febrero de 1817, los vecinos notables de la capital chilena, con el Ayuntamiento a su cabeza, reuniéronse el 14 de igual mes en cabildo abierto, e invistieron al general vencedor con el carácter de director supremo de la República por él emanci– pada. San Martín se apresuró a desechar tan señalada honra, fun– dándose en que, como extranjero, no debía inmiscuirse en el régi– men interior; en que su papel estaba circunscrito a la dirección y el comando del ejército; en que su deber primario era continuar la guerra y trabajar por la independencia de la América toda; y en que, obligado con tan alto fin a preparar posteriores operaciones, diri– gidas a la completa emancipación del continente, érale urgente com– binar aquéllas de acuerdo con el gobierno de que dependía, para lo cual tendría que ausentarse de Chile por algunos meses, a fin de constituirse en Buenos Aires. Prescindiendo de esta última alegación, que mal podría tener cabida después del acto de rebeldía practicado en Rancagua, acto que arrancó al general argentino de la obediencia que debía a su pa– tria, todas las otras conservaban idéntica fuerza y encontraban per– fecta aplicación en el Perú, donde aquel general era tan extranjero como en Santiago; donde también su decisión debió restringirse al comando del ejército; y donde era aún más urgente iniciar campafia activa, que hiciera real una independencia hasta ese momento inse– gura, proclamada sólo de palabra y en ninguna forma concreta al– canzada todavía. Pero ¿por qué no hizo, en el Perú, lo mismo que había dicho y practicado en Chile? Parece que tal fue su propósito inicial. Y, efectivamente, sabe– mos cuáles fueron los pensamientos que, sobre este punto, llegó a expresar claramente en su entrevista con Mr. Hall (2) "mi deseo, había dicho al capitán inglés, es que este país se gobierne por sus propias leyes: no me toca intervenir en su sistema político. Daré al pueblo los medios de proclamar su independencia y de establecer el gobierno que más le plazca". ¿De dónde, pues, en tan breves días -6 de julio a 3 de agosto- (2) V . la p ág. 384 .

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