Historia de la emancipación del Perú: el protectorado

CAPITULO 111 EL PROTECTORADO I El norte del Perú habíase pronunciado por la independencia desde fines de diciembre de 1820; los españoles, desocupado la capi– tal desde el 6 de julio de 1821; San Martín, entrado en ella desde el 10; el vecindario, declarado el 15 su voluntad de ser autónomo; y esa autonomía proclamádose ruidosa y solemnemente el 28. Con todo, a lo largo del tiempo transcurrido, no se había llegado a resolver nada respecto a la organización, así fuere exterior y formal de la nueva en– tidad independiente y libre. La consulta plesbiscitaria que, por insinuación del prócer argen– tino, habíase dirigido a la población el 14 de aquel memorable mes, hallábase circunscrita a la emancipación misma; pero habíase en ella prescindido, en modo absoluto, de toda declaratoria referente a la forma de gobierno 1 y al personal que debiera encargarse de éste y de presidir la administración. No era posible dejar que continuasen encomendados uno y otra al espantajo de gobernación militar y política, legado a la ciudad por el representante de la metrópoli; no sólo por lo inaceptable de su fuente, declarada ~spuria por la misma población en que esa gober– nación se ejercía; sino por su carácter local y limitado, en que no se envolvían las facultades ni la extensión correspondientes a un go– bierno verdaderamente nacional; y, aunque al principio, por su con– dición de autoridad nativa, las disposiciones del general libertador liubieran solicitado una especie de exequatur del individuo llamado al desempeño de poder y jurisdicción tan particulares como estre– chos, fue aquél virtualmente despojado de estos últimos, y relegado por el presunto Protector al miserable papel de portaestandarte en las procesiones cívicas y de mero figurón en las fiestas y los cortejos oficiales. Tal desentendencia en la esencial erección del organismo desti– nado a servir de cabeza y brazo, fundamento y nervio al nuevo Esta-

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