Historia de la emancipación del Perú: el protectorado
PROCLAMAS AMENAZADORAS 307 Agréguese la falta de buena fe con que procedían los diputados negociadores y sus personeros, según pruébanlo sus respectivas co– municaciones reservadas (4) 1 y no se alcanzará otra conclusión que la precedentemente expuesta en este capítulo, francamente conde– natoria de la imprevisión, descuido y dejadez del general San Martín. P.D.-A Monteagudo, que tenga ésta por suya. Memorias a todos los amigos.– No se olvide Ud. que cada soldado tenga su par de ojotas y plantillas de repuesto; pues, si, como me aseguran, el enemigo se retira a la sierra, tendre– mos que seguirlo con marchas muy forzadas .- También, deben estar pron– tas cien mulas de carga, para venir a Chancay al primer aviso.- Toda nues– tra caballería disponible estará igualmente pronta para venir al mismo pun– to con un caballo de tiro.- Si se puede hacer algún acopio de paja, que se tenga en Chiguas en el puerto de Huacho, y pronta a embarcarse.-A más de lo dicho, digo a Ud. que he recibido su última de 11 del presente. Las medicinas que mando, es preciso que el cirujano mayor tenga mucho cui– dado con la distribución de ellas, de lo que dará cuenta por papeletas, sema– nalmente, su consumo (sic)".- Carta inédita hasta 1888, y publicada por Bul– nes en su Historia de la Expedición Libertadora del Perú, t. JI, págs. 169 a 171. (4) Simultáneamente, el virrey y el general independiente, convencidos de la ineficacia de las intenciones pacíficas, dictaban órdenes que tendían a la reapertura de las hostilidades, apenas se frustraran, como se frustraron las negociaciones. En consecuencia, así como La Serna estuvo, al efectuarse aquel fracaso, listo para emprender su retirada, digna de llamarse "vuelo de salva– ción"; así San Martín debió estarlo, para embestir y capturar o aniquilar su presa, en el instante mismo en que ésta pretendiera escaparse. Si no estuvo expedito para el objetivo en cuestión, hizo muy mal; y si estuvo, hizo peor.– He aquí, a propósito, una triple muestra de la buena fe desplegada en sus tra– tos por los caudillos negociadores; y consta que no apelamos a aquélla para condenar la convicción de la aguardada ruptura, ni las necesarias medidas dictadas en su previsión; sino, excluslvamente, para ratificar nuestra tesis: ¿se previó? Luego, es más saltante y grave la responsabilidad envuelta en no ha– ber emprendido la realización de operación tan necesaria, tan fácil y tan deci– siva, de coger y destruir a La Serna en su retirada. I.-"Lima, 7 de abril de 1821.- Ya anteriormente he comunicado a USS. que se iba a tratar con el general San Martín; y, a pesar que yo no creo tenga efecto ningún avenimiento, con todo es menester tomar todas las medidas posibles, para ver de sacar el mejor partido. Por esto es que nos interesa el que, a la posible brevedad, las subdelegaciones de Tar.ma y Jauja estén ocu– padas por esas tropas; y el Cerro de Paseo, cuando menos amenazado, si no ofreciere un compromiso esta operación. Para secundarla doy orden a Carrata– lá, que, si USS. se pudiesen hallar comprometidos, mande el segundo bata– llón del Imperial a que se les reuna,· y que, si los enemigos no ofrecieren temores por esta parte, mande dicho batallón a Lunahuaná para batir a los enemigos de Pisco, que parece se han estacionado allí; pues, en este último caso, no debe hacer falta a USS.- Los diputados deben salir pronto; y esto es lo que obligará que la operación indicada tenga efecto cuanto antes; por– que es regular que las negociaciones empezarán del 15 al 18, y, durante éstas, habrá treguas entre las tropas de Chillón y Huaura, sin que por esto se para– licen las operaciones de las tropas que están sobre Jauja, Tarma y demás
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx