Historia de la emancipación del Perú: el protectorado

DE TARMA A HUANCAYO 161 de allí, hacer una diversión conveniente a Lircay, y aun a Huaman– ga. No hay que decir que el desalmado coronel continuó en el trán– sito grabando huellas indecibles de su sistema represor, manchado de perversión y de crueldad. Entre tanto el grito de horror de los chupaquinos había llegado a oídos de Arenales, quien apresurando el paso, penetró al fin, hala– gado por el regocijo y el agradecimiento público, en la comercial, patriota y progresista villa de Huancayo (28 de mayo).

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