Guerreros civilizadores

634 La respuesta del periódico a la intromisión del jefe político, delegado fiscal y comandante general de armas de Iquique, quien convocó al dueño del periódico para advertirle que no toleraría críticas tendientes a desprestigiar su autoridad «so pena de sufrir las consecuencias», puede ser analizada en el artículo «El cesarismo en campaña», publicado en El Veintiuno de Mayo, 5 de junio de 1881. 635 AN.FV., Ministerio del Interior, Gobernación del Litoral Norte, vol. 934, Oficio nº 472, Antofagasta, 13 de agosto de 1880. 636 La carta está fechada en Pisagua a 3 de febrero de 1880 (Fernández Larraín; Izquierdo Araya & Fuenzalida Bade, 1979, p. 569). 637 Aquí hago alusión a las expediciones sobre Moquegua, Mollendo y Huanchaca. Para conocer algunas noticias respecto a la primera, comandada por J.C. Salvo, ver Fernández Larraín; Izquierdo Araya & Fuenzalida Bade, 1979, pp. 839-844). 638 Aun cuando la guerra sacó del anonimato a gran parte de estos personajes, casi todos ellos tenían un largo historial de relaciones con el Estado o el ejército de Chile. Francisco Muñoz Bezanilla y Juan León García, como ya se indicó, participaron activamente de las operaciones militares durante la Guerra de Arauco. Mientras el primero colaboró en la fundación de Mulchén y ayudó a repoblar Angol, el segundo grabó su nombre en varias campañas de la lucha contra las parcialidades indígenas. Manuel J. Soffia, por su parte, otrora regidor de Valparaíso e intendente del Maule, fue posteriormente nombrado jefe político militar en Tacna y Arica, tal como ocurrió con otro de los integrantes del grupo, Silvestre Urízar Garfias, quien fue puesto a la cabeza de Paita. Emilio Contreras, a cargo de la artillería y las provisiones, participó en la mayoría de las operaciones militares de la guerra, incluyendo las batallas de Chorrillos y Miraflores, junto a los demás efectivos involucrados en esta expedición. 639 Los integrantes de la expedición se embarcaron en dos naves, el Itata y el Copiapó. El Itata inicialmente transportaba a 550 hombres del batallón movilizado Colchagua, a cargo del teniente coronel de la Guardia Nacional, Manuel J. Soffia, y una cantidad similar de efectivos del batallón Talca, a cargo de Silvestre Urízar Garfias. Ambos batallones se encontraban acantonados en el puerto de Iquique. En Arica se agregaron a estas fuerzas cien hombres del Regimiento de Granaderos y otros tantos del Regimiento de Cazadores a Caballo, al mando de Francisco Muñoz Bezanilla. En el Copiapó, por otra parte, se embarcaron ochocientos hombres del Regimiento Buin 1º de Línea, a cargo de Juan León García y tres piezas de artillería Krupp de montaña, con su respectiva dotación de animales y municiones, al mando de Emilio Contreras. «Parte del Comandante en Jefe de la Expedición», Vapor Itata, Quilca, 1 de noviembre de 1880 (Fernández Larraín; Izquierdo Araya & Fuenzalida Bade, 1979, pp. 832-833). 640 El Veintiuno de Mayo, 22, 28 y 29 de setiembre de 1880. 641 «Parte del Comandante en Jefe de la Expedición Patricio Lynch» (Fernández Larraín; Izquierdo Araya & Fuenzalida Bade, 1979, p. 833). Ver también el telegrama que envía Lynch al Ministro de Guerra y Marina en Ahumada (1982, III-IV, p. 507). 642 Entre los documentos más relevantes destacan: «Expedición al norte del Perú: partes oficiales»; «Parte del Comandante en Jefe de la Expedición Patricio Lynch»; «Parte del Comandante J. León García (Comandancia del Regimiento 1º de Línea)»; «Parte de S. Urízar Garfias (Comandancia del Regimiento Talca)»; «Parte de M. Soffia (Comandancia del Regimiento Colchagua)»; Parte de F. Muñoz Bezanilla 341

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx