Guerreros civilizadores

178 «Ceremonia patriótica en Valparaíso con ocasión de la declaratoria de guerra a Bolivia. Discursos de Isidoro Errázuriz, Máximo Lira y Francisco Moreno», El Ferrocarril, 14 de febrero de 1879. 179 «La patria nos llama», El Chilote, 27 de abril de 1879. 180 El Taller, 26 de febrero de 1879. 181 El Chilote, 10 de mayo de 1879. 182 El Constituyente, 22 de marzo de 1879. 183 El Constituyente, 15 de junio de 1879. La queja aparece en el apartado «Correspondencia para El Constituyente. 184 «Ancud le pidió al gobierno de Pinto alambre y aisladores para integrarse, mediante el telégrafo, en la cruzada nacional en favor de la guerra» (El Chilote, 7 de junio de 1879). «Puchacay señaló ser de departamento más atrasado y era por ello que solicitaba que se le atendieran sus necesidades» (La Estrella, 2 de abril de 1879). 185 La Reacción, 10 de abril de 1879. 186 Podría también argumentarse que la democracia de los pueblos guarda una estrecha relación con la idea del «pueblo soberano», presente en Sociabilidad chilena, la obra cumbre de Francisco Bilbao. 187 Para esta excelente discusión ver Uribe, 2004. 188 Una interesante discusión sobre los orígenes de la Guardia Nacional en Chile en Joaquín Fernández (2004). Aparte del artículo de Fernández también se puede revisar Hernández Ponce (1984) y Wood (2009). Para el tratamiento del tema a nivel regional ver Chust & Marchena (2007). 189 Algunas de estas ideas fueron discutidas en Mc Evoy (2008; 2010). 190 Para la discusión sobre este punto me ha sido de enorme utilidad Uribe (2004, pp. 75-92) y Uribe & López (2003). Un estupendo análisis en la misma dirección en Sábato (2009). 191 El Ferrocarril, 14 de febrero de 1879. 192 La retórica de la gran usurpación, en la que se mezclan varias tradiciones liberales con las del neotomismo, permitieron, en la transición de colonia a república, convencer a auditorios internos y externos sobre el derecho a la autodeterminación política, a disponer de un Estado regido por las leyes y a establecer un orden republicano constituido por ciudadanos virtuosos e ilustrados. Sin embargo, el mito fundacional de la gran usurpación y el relato de los agravios no se agotaba en la retórica, puesto que tenía igualmente una dimensión poética que permitía llegar a los sectores populares desde el sentimiento y la emoción. Así, las retóricas y las poéticas van completando el perfil del ciudadano posible, un sujeto de los derechos, como lo dice la constitución y lo ratifican las leyes, cuyos derechos le han sido arrebatados. Una víctima de los tiranos que para restaurarlos y de esa manera vindicarse, ve en la guerra un horizonte de posibilidad, y para garantizar esos derechos utiliza las «justas armas» (Uribe, 2004). No está de más recordar que en la guerra contra España de 1865, J. G. Courcelle Seneuil ejerció la defensa de la causa de Chile esgrimiendo también el victimismo. En uno de los párrafos de su trabajo, el autor subrayó que su objetivo era «probar con los mismos 153

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx