como una contribución al fortalecimiento de la democracia del país que debe ser reconocida e hicieron reflexiones sobre el Estado peruano. Al finalizar su testimonio, Marina Janampa hace un llamado de atención a la policía que la detuvo acusándola de ser terrorista sin tener ninguna prueba: «[...] lo único que yo pido aquí a la justicia, que deben justificar bien, que deben investigar bien las causas de los delitos. No a una persona, de frente, decir que tú eres tal cosa y mandaste a un castigo. Si no han respetado a dirigentes nacionales, peor será con nuestros humildes hermanos campesinos». Ella misma indica que, como dirigente, conoce sus derechos, pero no es lo mismo con los demás campesinos. Cuando se refiere a ellos como «humildes campesinos», está diciendo que no participan como iguales en la sociedad peruana, no acceden a información ni tampoco a un trato equitativo de parte del Estado. La dirigente Mercedes Calcina es mucho más concreta en sus demandas al Estado. Ella dice: Yo quisiera pedirle a la Comisión de la Verdad, al último, por qué no nos invita a nivel nacional a Lima, para que esté el doctor Alejandro Toledo. Esta Comisión de la Verdad creo que ha sido [creada] con el gobierno transitorio Valentín Paniagua y ahora sigue reconociendo el presidente el doctor Alejandro Toledo. Entonces yo quisiera pedirle favor a la Comisión de la Verdad: por qué no nos invita a Lima a ser reunirnos frente a frente, cara a cara, darle nuestro testimonio al doctor Alejandro Toledo. Porque las mujeres campesinas necesitamos que nos reconozcan nuestra valiosa trayectoria que hemos tenido: la lucha por las mujeres, la lucha por la tierra, la lucha contra los grupos subversivos. Hemos mantenido nuestra posición hasta hoy. Nunca nos hemos vendido, nunca hemos estado detrás de los partidos políticos; porque el gremio es gremio, partido político es político. Calcina plantea la necesidad de reunirse con el presidente de la república para hablar con él de manera directa, «cara a cara»; para tratar los asuntos que les preocupan en un diálogo directo, no solo dando su testimonio. Ella está reclamando una respuesta del presidente a los temas que ha planteado. Exige el reconocimiento de las luchas sostenidas por las mujeres campesinas de Puno en defensa de la democracia. Aquí también, Calcina plantea un argumento político que va más allá del conflicto armado. Ella está exigiendo democracia y discutiendo temas centrales de la viabilidad de nuestro país; se está refiriendo a temas de fondo, como la exclusión que sufren las mujeres campesinas y los problemas de la propiedad de la tierra. Pide también que la máxima autoridad política del país reconozca y valore a la mujer campesina y lo hace deslindando con otros dirigentes 79
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx