Género y conflicto armado interno en el Perú

en Ayacucho] habrá sido navidad regalos. Pero para nosotros navidad era otra cosa, era una fiesta donde los bailarines bailaban, una fiesta costumbrista. Bailaban en navidad con arpa y violín, una mujer y un varón. Eso era para nosotros nuestra fiesta. También en noviembre de todos los santos, hacían wawas. Las madrinas regalaban las wawas. En la comunidad era feliz cuando éramos niños. En la noche de luna, los niños se reunían para jugar, de noche era para descansar. De día no se podía porque cualquier cosa se hacía». Adelina estudió primaria en la escuela San Gabriel de Warkas. Señala: «Cuando vivía en el pueblo era cerca la escuela, era número 38 San Gabriel de Warkas, era bonito para mí, bonito era mi escuela». Ella vivió en su comunidad hasta que tuvo trece años y allí migró hacia Huamanga con el objetivo de continuar sus estudios secundarios. Explica: «Pero cuando venimos del campo a la ciudad es un poco difícil, como no me he acostumbrado quería regresarme». Su madre insistía en que culminara sus estudios secundarios, pero cuando Adelina estaba viviendo en Ayacucho conoció al que fue su esposo y se casó con él. Su esposo ya no quiso que ella continúe sus estudios. Adelina se casó a los diecisiete años con Zósimo Tenorio Prado, quien nació el 4 de enero de 1955 en el distrito de Ocros (Huamanga, Ayacucho). Hizo el servicio militar obligatorio y luego inició estudios de agronomía en la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga. Sin embargo, tuvo que abandonar los estudios para dedicarse a la carpintería metal-mecánica y poder mantener a su familia. De la vida con su esposo, Adelina recuerda que él le enseñaba a cocinar la comida de la ciudad, salían a pasear en su moto y a comer a la calle los fines de semana. Igualmente, recuerda que una vez casada intentó continuar sus estudios secundarios, pero su esposo se negó. Ante esto, ella optó por trabajar, pero de la misma manera su esposo se opuso. «Escoge: tu trabajo o tu familia», le dijo. «Antes las esposas no trabajaban», es la respuesta y justificación que Adelina da para explicar que optó por hacerle caso a su esposo. En este contexto, Adelina explica: «Yo no quería ser mamá, mi esposo me decía para qué voy a tener una mujer que no sabe tener hijo. Cuando estaba gestando me dio miedo, cómo será tener un hijo, cómo lo voy a atender. Pero cuando ha nacido mi hija, ya no. Mi hija para mí era mi tesoro». Adelina tuvo a su primera hija a los diecinueve años. Como comenta, en un primer momento no quería ser madre porque no se sentía preparada, y 103

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