Flora Tristán, precursora

mujer., Está casi institucionalizado el pensamiento de la Precur– sora y es conocido y admirado en la mayoría de los países del mundo, tanto los industrializados como los ¿n proceso de desa– rrollo. Existen en proyecto varios intentos de llevar al cine la vi– da de Flora Tristán con lo que el silenciamiento y la ·proscrip– ción de su nombre serían erradicados, devolviéndole su estatu– ra de luchadora, de heroína, de auténtica defensora de los de– rechos de la clase trabajadora en general y de la mujer en par– ticular. Debemos, pues, por ello a nuestra ilustre compatriota el re– conocimiento de sus méritos y el darle en el Perú, el lugar que le corresponde como representativa de la mujer peruana, junto con las demás mujeres que hicieron bien a nuestro sexo y al Perú, por sus hechos y sus sacrificios, realizados sin que nadie se los exigiera ni buscando renombre. Flora debe ser recordada en su fecha de nacimiento como nuestra abanderada tanto como lo son las mártires de New York, posteriores a Flora . Serta la m,ejor forma de destruir el silencio que ha pesado sobre su nombre, al parecer como represalia de todos aquellos a quienes Flora señaló en sus defectos e injusticias, y de . los que constituyen la clase social antagónica de la clase trab_ajadora. Es posible que no haya existido nunca una mujer con la voca– ción luchadora de la Paria que la llevó hasta la muerte. Flora murió en su ley y nos dejó una lección ejemplar co– mo- ninguna, sólo comparable a las heroínas que murieron en defensa de la libertad de sus pueblos. Tal Micaela Bastidas. -oOo- 105 •

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx