incluyendo el momento en que Óscar Ibáñez repelió un tiro corto de Salas, el partido terminó 3-3; un buen resultado para los cusqueños. Los titulares mencionaban: «Cienciano enmudece a toda Sudamérica»208. El partido de vuelta se jugó en Arequipa, Perú, porque el estadio Inca Garcilaso de la Vega del Cusco no contaba aún con la capacidad mínima de 40 000 espectadores requerida para los partidos del campeonato Conmebol. Arequipa brindó el estadio de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (Unsa) ubicado a 2525 m de altitud. Este era un juego más justo que el anterior y ninguno de los equipos estaba dispuesto a ceder ninguna ventaja. El River Plate atacó desde el principio, destacando un disparo de Gallardo que dio en el poste derecho en el minuto 23. La expulsión de Juan Carlos La Rosa en el minuto 51, debido a lo que pareció ser una patada inofensiva, parecía diluir cualquier chance de que el Cienciano ganara. Pero el equipo cusqueño continuó su ataque contando con solo 10 hombres y, en el minuto 77, su defensor paraguayo Carlos Lugo envió un tiro libre desde las 26 yardas, que logró atravesar la defensa argentina y dejó fuera de alcance al portero Franco Costanzo (que también es paraguayo). La multitud del estadio Unsa entró en éxtasis cuando el «David» Cienciano le metió el gol al «Goliat» River Plate con solo 10 hombres. Entonces el Cienciano perdió a otro hombre más: su volante creativo Julio García fue expulsado por cometer una falta a los 86 minutos. Con solo nueve hombres, el Cienciano defendió su espacio y ganó el juego 1-0, y logró la serie y el campeonato con un marcador neto de 4-3. Germán Carty fue el goleador de la competencia con 6 goles, y Carlos Lugo ganó el premio como el mejor jugador de la Copa Sudamericana209. El Cienciano, un modesto club con una larga historia, se convirtió en el segundo campeón de la Copa Sudamericana y en el primer equipo peruano en ganar una competencia continental. Muchos jugadores eran ex estrellas «rechazadas» de los más famosos equipos limeños. Juan Carlos Bazalar (ex Alianza), Paolo Maldonado (ex Universitario), Germán Carty (ex Sporting Cristal) y Óscar Ibáñez (ex Universitario) eran todos jugadores de mediana edad (el volante Bazalar y el goleador Carty tenían 35 años, y el arquero Ibáñez 36) que se habían hecho de un nombre en otra parte. Pero ahora se leía en los titulares «¡Cienciano Campeón!» y «Cienciano ya es parte de la historia». A raíz de este triunfo, en diciembre de ese año el Cienciano fue nombrado «El Equipo del Mes del Mundo» por la International Federation of Football History and Statistics (IFFHS, véase www.iffhs.de). En la 361
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