muchos años de escoliosis. Sin embargo, para todos el momento más importante de la ceremonia fue sin duda cuando él vistió nuevamente la camiseta roja del Cienciano y abrazó al presidente del club, Juvenal Silva, y a otros más. El vínculo con el pasado es muy importante en el Cusco, especialmente en los tiempos modernos cuando la lealtad hacia los clubes está desapareciendo. Luego hubo una rueda informal de prensa; los reporteros fueron a la vez jocosos y pesimistas debido a las difíciles circunstancias por las que atravesaba el Cienciano y por su fracaso en el campeonato de la liga peruana. Un periodista preguntó con cinismo si su estadio (Garcilaso) estaría listo para jugar, ya que se encontraba en remodelación, o si tendrían que jugar en Urcos o Urubamba —dos pequeños pueblos del interior—205. Otros se preguntaban cómo es que el club prometía buenos resultados y cómo es que, dejándose llevar por la euforia de su centenario, el club prácticamente garantizaba un ingreso a la Copa Libertadores. Finalmente, durante la ceremonia se otorgó un premio al diseñador de la camiseta del centenario del Cienciano. La parte delantera de la misma tenía estampado un gran «100» hecho de piedras incas, un sol inca en altorrelieve, y los años «1901-2001» grabados en la parte superior. El año anterior la camiseta del Cienciano había incluido un estampado de Machu Picchu —tal vez la única camiseta de fútbol profesional en el mundo que modelaba un monumento arqueológico—206. 5. 2001: EL CAMPEONATO PERUANO El cronograma de la liga peruana de fútbol profesional se divide en dos partes: el torneo de apertura y el torneo de clausura, con 22 partidos cada uno. El ganador de cada torneo clasifica para la Copa Libertadores —el campeonato sudamericano de clubes—. Al mismo tiempo, el equipo que obtenga el mayor puntaje total clasifica también para la Copa, y en esa ocasión el Perú logró tres ingresos. Históricamente los equipos limeños dominaban la clasificación para la Copa Libertadores, pero en ciertas ocasiones equipos pequeños se habían «colado» a la competencia —tal fue el caso del Melgar proveniente de Arequipa, la segunda ciudad más grande del Perú—. Antes de su centenario, el provinciano Cienciano nunca se había acercado a la clasificación para la Copa. Al no contar con su propia sede de entrenamiento, el Cienciano practicaba en varios locales cercanos al Cusco. Las sesiones tácticas se 356
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