Los equipos locales que entrenan en terrenos sobre los 2600 m adaptan su juego a esa altitud y, en general, se encuentran en buen estado. Ellos también conocen las temperaturas y los niveles de humedad del campo de juego y cómo se comporta la pelota en este clima particular. Sin embargo, una vez en el campo, todos los jugadores se desempeñan en el mismo ambiente y, luego del primer golpe de adrenalina, cualquier ventaja grupal del equipo local puede desaparecer si el equipo visitante está física y mentalmente preparado para jugar en una zona de poco oxígeno. Viajar para competir en sedes que se encuentran a 2000, 3000 y a más de 4000 m de altitud, complica cualquier preparación deportiva y crea el riesgo de padecer de mal de altura, conocido en el Perú como «soroche». Este mal fue descrito por primera vez en los Andes peruanos en 1590 por el sacerdote jesuita, y cronista, José de Acosta. Consiste en un cúmulo de síntomas que van desde el dolor de cabeza, pasando por problemas de respiración y vómitos, hasta sueño y jadeos involuntarios (sensación de ahogo). Normalmente la cura para el soroche es el descanso y la ingesta de algunas infusiones y medicamentos. Si los síntomas no desaparecen, se debe suministrar inmediatamente oxígeno suplementario o llevar al paciente a un lugar de menor altitud. En la mayoría de los casos el malestar no dura más de 24 a 48 horas. Una medida preventiva tradicional para el mal de altura es la agradable infusión de coca (también llamada «mate de coca») que se prepara con las hojas del arbusto Erythroxylum coca, una bebida milenaria de uso común en los Andes198. El diurético Acetazolamida199 es una profilaxis alternativa contra este mal; sin embargo, no está permitido que los futbolistas tomen esta droga como medida preventiva porque está listada entre las sustancias prohibidas por la FIFA. El típico soroche ocasionalmente puede avanzar hacia formas más severas, tales como edema pulmonar de gran altitud (EPGA, agua en los pulmones; HAPE200, por sus siglas en inglés), o edema cerebral (cerebro hinchado). En estos casos críticos, los síntomas son problemas respiratorios y confusión mental como resultado de la falta de oxígeno o hinchazón del cerebro, respectivamente. El tratamiento en ambos casos es oxigenación al 100% (y/o llevar al paciente a un lugar de menor altitud), y recibir ayuda médica experta (con frecuencia son necesarias otras medicinas como esteroides y/o Nifedipino). En muy raras ocasiones un jugador tiene un colapso físico durante o después del juego —de suceder, 352
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