refiere a las actividades futbolísticas a gran altitud —especialmente en los Andes—, e incluye, precisamente, la dramática crónica del ascenso del Cienciano, un pequeño equipo provinciano que alcanzó el éxito en su año centenario y que, posteriormente, ganó el primer torneo continental en la historia del fútbol peruano. Las competencias deportivas a gran altitud ya eran motivo de serias discusiones el año 1974 durante el Congreso Mundial de Medicina deportiva llevado a cabo en Melbourne (Australia), donde se sugirió que los eventos deportivos realizados a altitudes superiores a los 2600 m debían practicarse con extrema cautela, y se recomendaba restringir las competencias por encima de los 3000 m. El fútbol a gran altitud es más bien un fenómeno americano, ya que los equipos europeos no necesitan prepararse para esta contingencia. Por ejemplo, el estadio más alto en Inglaterra es el Hawthrons de West Bromwhich en Albion, ubicado a solo 168 m de altitud. En Estados Unidos, entre las ciudades grandes, Denver es la que se halla a mayor altitud, a 1609 m, de ahí que sea conocida como la «Ciudad de la milla de alto». La ciudad de México (2286 m.) fue sede de las Olimpiadas 1968 y de las Copas Mundiales FIFA 1970 y 1986. Desde entonces, Denver y Ciudad de México están libres de las preocupaciones acerca de los eventos deportivos a gran altitud. Con relación a la práctica del deporte en Sudamérica, las conclusiones del congreso de Melbourne recomendaron clasificar a las ciudades de Cajamarca (Perú), Quito (Ecuador) y Sucre (Bolivia) como «zonas de riesgo deportivo» (entre los 2600 y 3000 m de altitud); y a las ciudades de Huaraz, Cusco, Puno y Cerro de Pasco (Perú), y La Paz y Potosí (Bolivia), como zonas fuera de los límites admisibles para el deporte competitivo. Esta conclusión circunscribía la práctica deportiva a ciudades costeras y amazónicas de menor altitud, con la consiguiente exclusión de buena parte de la población andina del fútbol competitivo. Sin embargo, debe notarse que el Campeonato Sudamericano de Voleibol Femenino (1993) se realizó en Cusco, donde ganó el equipo brasileño sin incidentes; por lo tanto, las atletas ya han participado en competencias continentales a altitudes como las del Cusco, y sin daño evidente. 2. EL DESEMPEÑO A GRAN ALTITUD 348
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