los hijos de los migrantes de décadas precedentes y que construyeron sus viviendas y barrios en las zonas periféricas de la Lima, vieron en Universitario una identidad deportiva emergente que conectaba bien con sus experiencias de hacerse un sitio en la vida urbana de Lima. Con la presencia popular los barristas se propusieron crear una fuerza de choque que pudiese enfrentar físicamente a los aliancistas, al mismo tiempo que rompiera con la idea de Universitario como un club de «blancos» y los «ricos». El reto para estos barristas fue hacer más popular la identidad del club, resaltando la heterogénea composición de su hinchada. Para ello, los barristas instalados en la tribuna norte construyeron la idea de la «fuerza» o el «empuje» como estrategia para alcanzar el éxito. La necesidad de consolidarse en la tribuna norte explica, en parte, por qué durante los primeros años de la década del noventa muchos barristas se sintieron atraídos por símbolos de proyectos políticos «intolerantes» o «radicales», como por ejemplo la esvástica nazi. Este mismo símbolo aparece en algunas banderas y pinturas callejeras, aunque es altamente probable que sus promotores no conozcan el contenido político que estas expresan y que se hayan sentido atraídos por su simbología de brutalidad. La misma atracción se encuentra también en los nombres de algunos de sus grupos territoriales, como el grupo Holocausto del distrito del Rímac (en alusión al holocausto nazi). Del mismo modo, en 1993 los miembros de la barra norte de Universitario adoptaron el nombre de Trinchera Norte, de claras connotaciones bélicas. Con esto, el clásico de las tribunas y de los alrededores de los estadios lo juegan Comando Sur y Trinchera Norte. Hay que recordar que estos son los años del mayor enfrentamiento militar entre Sendero Luminoso y las Fuerzas Armadas. Al año siguiente, en 1994, la directiva de la barra se auto denominó la Cúpula, el mismo nombre con el que la policía y la prensa se referían al Comité Central de Sendero Luminoso. Igualmente, en 1995, otro grupo de barristas se autodenominó El Buró, nombre de la comisión política del mismo movimiento subversivo. Creo, sin embargo, que la apelación a la esvástica nazi, y los nombres vinculados a Sendero Luminoso, se utilizaron libres de contenidos políticos. En realidad se trató de recursos simbólicos que buscaban expresar la «radicalidad» y la «violencia» que quería proyectar una barra que buscaba hacerse un sitio en el mundo popular. Desde los primeros años del presente siglo las disputas internas entre grupos rivales han debilitado organizativamente a la Trinchera Norte, 341
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