Ese gol existe 2da edición

en que los individuos procesan culturalmente algunos acontecimientos de su existencia, vale decir, están destinadas a dar cuenta de otro nivel de conocimiento de la realidad social. A través de estos relatos los fantasmas sociales irrumpen, de manera violenta, en los espacios públicos denunciando la falsedad de la historia oficial y revelando la «verdad» de lo sucedido. Si hemos subrayado que por aquellos años el conflicto armado pasó del «campo a la ciudad», dicho cambio trajo consigo la reaparición de una serie de personajes de la tradición oral andina en la ciudad. Por ejemplo, el pishtaco o degollador. En su versión más conocida, los pishtacos son descritos como «gringos» altos, armados de cuchillos y pistolas. Si las historias tradicionales contaban que el pishtaco aparecía solo en medio de la noche para cazar a los pobladores desprevenidos, durante los años de la violencia política este personaje se transformó en un enviado del gobierno que tenía como objetivo vender la grasa de sus víctimas para poder pagar la deuda externa189. Con este conocido ejemplo solo queremos sostener que la generalización del enfrentamiento armado no solo produjo muerte y destrucción sino también relatos que sirvieron de canales expresivos para que la población peruana pudiera simbolizar buena parte del horror que por ese momento se vivía. Las violaciones a los derechos humanos por parte de los grupos terroristas y de las Fuerzas Armadas eran recurrentes, y el pánico se había realmente apoderado de todos los peruanos. Desde la muerte emergen fantasmas sociales y políticos que reaparecen vivos en tres tipos de historias sobre la tragedia del Alianza Lima. Las primeras se estructuran poniendo especial énfasis en la representación del Estado peruano como el mayor responsable de la tragedia, las segundas remiten a la construcción de los jugadores muertos como héroes populares, y las últimas asumen como objetivo central poner en escena toda la problemática referida a las tensiones raciales y clasistas presentes en la sociedad peruana. Comencemos entonces por el primer grupo: la historia más común que circuló por aquellos días fue la que aseguraba que el avión de la Marina traía grandes cantidades de cocaína escondida en sus bodegas. Se dice que, en pleno vuelo, los jugadores del Alianza se habrían percatado de tal hecho y habrían amenazado a los oficiales con denunciarlos públicamente. Así, el descontrol fue tal que los militares decidieron ejecutar a los jugadores aliancistas fusilándolos sin compasión. Ello ocasionó el accidente antes de aterrizar. 296

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