FANTASÍAS POLÍTICAS Y SOCIALES EN EL FÚTBOL PERUANO: LA TRAGEDIA DEL ALIANZA LIMA EN 1987185 Aldo Panfichi y Víctor Vich186 Quien no ha sentido la tristeza en el fútbol, no sabe nada de la tristeza. Julio Ramón Ribeyro 1. LOS HECHOS Luego de la primera rueda del Mundial de 1978, la revista Argentina El Gráfico calificó al mediocampo peruano, al mediocampo del Alianza Lima (César Cueto, Teófilo Cubillas, José Velásquez) como el mejor del mundo. Ese año, el equipo blanquiazul volvería a salir campeón nacional (también lo había sido el año anterior), pero luego vendría una mala racha que realmente pareció interminable: tuvieron que pasar dieciocho años para que el Alianza Lima volviera a conquistar un título de esa categoría y para que sus hinchas dejaran de sufrir. A la mitad de ese período, específicamente en 1987, el equipo se encontraba totalmente renovado, con una generación de jóvenes estrellas —conocidos popularmente como los «potrillos»— que provenían de sus divisiones menores y que constituían una nueva esperanza del fútbol peruano. Sin embargo, cuando solo faltaban tres fechas para concluir el campeonato nacional y este Alianza se encontraba en el primer puesto de la tabla de posiciones, todos los aliancistas murieron ahogados en un trágico accidente frente al mar de Ventanilla a pocos minutos de aterrizar en la ciudad de Lima. El último partido se había desarrollado el 8 de diciembre, en la selva peruana, contra el Deportivo Pucallpa, y Alianza había ganado 1-0. La tradición oral cuenta que los jugadores estuvieron «raros», que ni siquiera celebraron el gol que los situó en el primer puesto de la tabla de posiciones. Luego del partido se cuenta que regresaron al hotel, se bañaron, recogieron sus pertenencias y sin perder tiempo se trasladaron al 290
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