Indios al cual vincula no solo a su padre, sino a su supuesto medio hermano de la orden de los Ermitaños, llamado Martín de Ayala. El hospital de indios de Huamanga Las coincidencias entre el padre y el medio hermano de Guaman Poma son muy grandes, sin embargo, este último está rodeado de un conjunto de inconsistencias históricas que parecieran relacionarse con un personaje ficticio. Para empezar, llama la atención la aparición de este medio hermano en la Nueva Corónica, pues en Y no ay rremedio no se hace la más mínima referencia a él. Por el contrario, quien figura con atributos semejantes al de este personaje es el mismo padre de Guaman Poma, quien aparece con el mismo nombre, con el rango clerical de «hermano», como vinculado con el mencionado hospital y hasta enterrado en el mismo lugar, es decir, en la capilla de la Limpia Concepción en la iglesia de San Francisco. Más adelante nos detendremos en estas inconsistencias. Por el momento solo quisiera destacar el énfasis que pone Guaman Poma en estos ámbitos religiosos de la ciudad de Ayacucho, refiriéndonos a la iglesia de los franciscanos. Los franciscanos habían llegado al Perú en 1542 con doce sacerdotes que, con el tiempo, motivarían que a la provincia peruana de esta orden se le conociera como la de los «Doce Apóstoles». Antes de que este grupo se estableciese, fray Marcos de Niza, un franciscano asociado con la evangelización en Nuevo México, acompañó a una de las expediciones que hizo Pizarro por 1531. También por 1533, en Quito, construyeron un primer convento, pero sería a partir de 1548 que se inicia su expansión en el Perú con la construcción de conventos en distintas partes y con un estilo de evangelización que los llevaba a convivir con los indígenas. Debieron ser muy exitosos en su labor misionera pues, junto con los jesuitas y los ermitaños, es la única orden religiosa que se escapa de las ácidas críticas que Guaman Poma endilga a los religiosos que le son contemporáneos. Mientras que los agustinos, dominicos y mercedarios son vapuleados duramente en numerosas páginas de su manuscrito, y hasta los dibuja maltratando a los indios, de los franciscanos dice: De la horden del señor San Francisco: Los dichos rrebrendos padres, todos ellos son sanctos y cristianícimos, gran ubedencia y umildad y caridad, amor de prógimo y limosnero que quiere y ama muy mucho a los pobres de Jesucristo. En todo el 92
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