En busca del orden perdido

Figura 5. Dibujo del antepasado de Guaman Poma, en el Expediente Prado Tello y en la Nueva Corónica Pero ¿cómo aprendió Guaman Poma a dibujar de modo figurativo cuando en la época prehispánica esta tradición quedó circunscrita a la costa norte del Perú y un poco a la del sur en el área que hoy es el departamento de Ica? Responder a esta pregunta es muy difícil porque todavía es muy poco lo que sabemos sobre la vida de este cronista indio. Más factible es señalar que si empezó a escribir su crónica por 1583, ya el estilo figurativo estaba en pleno proceso de expansión. Un testimonio de ello es que por 1571 el virrey Francisco de Toledo comisionó a un grupo de indígenas para que en cuatro paños, que quería mandar al Rey de España, dibujasen los retratos de los Incas. Hoy no queda rastro de estos paños, pero es muy posible que hayan sido el modelo para los retratos de los Incas que figuran tanto en Guaman Poma como en el manuscrito irlandés. Abona a favor de esta suposición el que en los «Inventarios Reales» del Palacio de Madrid de 1600 se diga que el total de Incas representados sea doce (Dorta 1975: 70), lo que coincide con la cantidad de Incas que dibujan estos cronistas. Además, el que casi todos los retratos de los Incas que se elaboraron 63

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