En busca del orden perdido

veltran de saravia gran papelista y hernan rrodriguez de pineda y todos los demas sacerdotes de los lucanas y soras de la provincia se ajuntaron y hicieron cabildo y ordenaron y nombraron notario para hazer enformacion y auto buscandome vida en meneando una paxa para vengarse hacia lo criminal y echarme de la provincia y quedar ellos desollando y quitando las hijas a los pobres yndios con todo eso me quiso afrentar cin culpa y me maltrato y me molestio y me tubo preso en la carzel publica y me mando que no parisiese en la dicha provincia (Guaman Poma 2001: 930 [944] y 931 [945]). Estando asociados todos estos personajes con la expulsión de Guaman Poma, basta solo con averiguar el momento en que ejercían las funciones que se les atribuye en aquella provincia para determinar el momento en que ocurrió dicho acontecimiento. La tarea no es fácil, por no ser personajes muy prominentes; sin embargo, mostrando una gran acuciosidad, Padilla logra identificar que el padre Diego Beltrán de Saravia, gracias a figurar como uno de los signatarios de la relación sobre esta provincia publicada por Jiménez de la Espada en sus Relaciones Geográficas (1965, I: 220), fue vicario general del corregimiento de Atunsora en 1586 (Padilla 1979: 63). Sin lugar a dudas esta pista es bastante interesante. No obstante, no es lo suficientemente contundente porque no sabemos desde y hasta cuándo se desempeñó como tal. El que el mismo Guaman Poma nos diga en la página 731 [745] que sirvió durante 35 años y murió en su vicariato, tampoco es suficiente prueba para afirmar que este haya favorecido la expulsión del cronista indio de la zona de los Rucanas Antamarcas por 1583. En todo caso, lo que confirma es que su participación en dicha expulsión no pudo haber sido después de 1613, fecha en que Guaman Poma posiblemente redactó esta cita, porque nuestro mismo autor indígena lo da por muerto. En la medida en que se pueda determinar la fecha en que falleció este sacerdote es muy probable que la utilidad de esta cita se realce. Algo semejante ocurre con Antonio Monrroy. Mientras no sepamos con exactitud cuándo se desempeñó como corregidor de este repartimiento será muy difícil determinar la fecha en que colaboró en la expulsión de Guaman Poma. El que nuestro amigo Padilla, gracias a la colaboración que le brindó el notario Belisario Bendezú, haya podido identificar que Martín de Mendoza fue corregidor de esta región en 1580 y que Luis de Monzón lo fuera en 1586, no prueba que Monrroy se interpusiera entre estos dos. 53

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