Figura 57. Quinta edad, de Jesucristo Para reafimar la condición cercana al cristianismo de esta primera generación de pobladores andinos hace hincapié en el conocimiento que tuvieron del Diluvio para el cual acuñaron el término quechua de Uno Yaco Pachacuti; asimismo, en la ausencia de ídolos; y en haber logrado alcanzar una «sombrilla de conocimiento» de un ser supremo al cual oraban con estas palabras: «Maypim canqui, maypim canqui, yaya?» [¿Dónde estás, dónde estás, padre mío?] (Guaman Poma 2001: 51 [51]; traducción de Jorge Urioste). Siendo los primeros pobladores de esta parte del mundo, ellos trasmitirán a las generaciones venideras la existencia de una división jerárquica entre los que llamaron «pacarimoc capac apo» de los cuales salieron «señores grandes y los uastardos y menores [de los cuales] salieron gente baja. Multipricaron y fueron llamados Uari Runa y Purun Runa; salieron muy mucha gente (Guaman Poma 2001: 51 [51] - 52 [52]). Estos dos últimos nombres son los de los dos ciclos subsiguientes que claramente son presentados en una secuencia genealógica, como sucederá con el resto de las edades hasta llegar a la cuarta, de la cual dice: 303
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