En busca del orden perdido

pero solo el rrey es propetario y lexitimo ynga rrey ... [y] los principes y principales indios aunque por parte de su madre es propetario el mestizo y mulato a de saverse de que parcialidad o ayllo y estos an de acistir en las ciudades (Guaman Poma 2001: 657 [671]). y cuando repite, que aues de conzederar que todo el mundo es de dios y anci Castilla es de los españoles y las yndias de los yndios y guenea es de los negros que cada de estos son lexitimos propetarios ... porque un español al otro español aunque sea judío o moro son españoles que no se entremete a otra nación ... y los yndios son propetarios naturales de este rreyno y los españoles naturales de espana aca en este rreyno son estrangeros mitimays cada uno en su rreyno son propetarios lexitimos (Guaman Poma 2001: 915 [929]). O, páginas más adelante, cuando dice: Y ací aues de conzederar y acauar con esto. Que no ay comendero ni señor de la tierra cino son nosotros propetarios lexítimos de la tierra por derecho de Dios y de la justicia y leys. Quitando al rrey que tiene derecho, no ay otro español. Todos son estrangeros, mitimays, en nuestra tierra en nuestro mando y señorío que Dios nos dio. Y conzedera, cristiano (Guaman Poma 2001: 958 [972]). Guaman Poma, pues, no ve justificación alguna para la presencia de los españoles en los territorios peruanos y menos aún para la cristianización de los indios.6 Él estaba convencido de que la verdadera motivación para la presencia de estos debía encontrarse en su ambición por el oro y la plata. No reconoce legitimidad alguna a los derechos de los españoles concedidos por el Rey de España. Tal concepción de «derechos» concedidos arbitrariamente, chocaba con su concepto fundamental de un mundo ordenado ab aeterno. Los indios, por otro lado, son a su vez definidos en oposición a los españoles como un grupo unificado o como un universo cerrado. Para ello se valdrá de una variante del dualismo como es la división en cuatro. Así Guaman Poma nos dirá que su crónica se basa en informes recibidos de indígenas de cada una de las cuatro partes (Chinchaysuyu, Antisuyu, Collasuyu y Contisuyu; véase fig. 44). A lo largo de toda su obra se puede encontrar alusiones a este esquema, como cuando se refiere a los representantes de cada uno de los suyus, o cuando describe los ídolos andinos, las ceremonias funerarias, las fiestas, o cuando dibuja al Inca rodeado de los representantes de cada uno de los suyus (véanse figs. 45 a y 242

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