En busca del orden perdido

Guarina, Olmos se pasó al bando del Rey antes de la batalla, lo que haría imposible que se enfrentase a uno de su mismo bando. Lo que sí cuenta con evidencias es que Avalos de Ayala peleó contra Hernández Girón y fue herido y llegó a quedar manco por un arcabuzaso (Porras 1971: 16). No obstante, se carece de certeza de que fuese salvado por un indígena, aunque pudo ocurrir, pues Guaman Poma asevera muy enfáticamente que su padre y otros curacas pelearon contra este rebelde y hasta fueron responsables de su captura (véase fig. 40). Para este ilustre historiador estas inexactitudes «…descubren el enredo mental del cronista» (Porras 1971: 17). Puede ser que en materia histórica tuviese efectivamente cierta dificultad en recordar las particularidades de ciertos hechos históricos, pero, de lo que recuerda, sabe sacarle un gran provecho como fuente de legitimación bajo cauces muy concordantes con la lógica de las relaciones sociales del mundo andino y con los valores inculcados por el sistema colonial. Figura 40. Captura de Hernández Girón 171

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