En busca del orden perdido

1.- 5778 pesos y 6 tomines 2.- 500 «piezas de ropa de abasca de hombre y mujer por mitad a dos pesos y medio de la dicha plata cada pieza…» sumando un total de 1250 ps. 3.- 200 cabezas de ganado de la tierra de dos años y medio a dos pesos cada uno sumando 400 ps. 4.- 80 puercos de año y medio para arriba a peso y medio cada uno sumando 120 ps. 5.- 800 fanegas de maíz a seis tomines cada fanega sumando un total de 600 ps. 6.- 200 fanegas de trigo al mismo precio sumando 150 ps. 7.- 245 fanegas de papa a 2 tomines la fanega sumando un total de 61 ps y 2 tomines Total: 8260 ps. (Cook 1975: 264). Como debía esperarse, lo que cada repartimiento podía contribuir como tasa era lo que tenían capacidad de producir. Por ello, era imprescindible que las visitas incluyeran un rubro de esta naturaleza. Monzón, por ejemplo, dedica varios acápites de su informe para dar cuenta del potencial productivo de los rucanas antamarcas. En el acápite 22 habla de que hay alisos, chachacomos, molles. En el 23 señala que no hay árboles que den frutos excepto algunos duraznos, pero que en las partes bajas del río se pueden dar frutos de Castilla. En el 24 a la letra dice «en esta provincia se sustentan de maíz y papa, y otras que dicen ocas y frísoles y antramuces, calabazas de la tierra, que se llaman acá zapallos; comen mucho género de yerbas que ellos llaman yuyos, todo con ají y sal, que es su especia». En el 25 reitera que hay duraznos y que «han nacido árboles de almendros y perales y ciruelos, más no se sabe si fructificarán. Ha habido en lo bajo del río una viña de ochenta cepas de un cacique, y llevaba uvas. Cebada y trigo se da, aunque no son los indios aficionados a sembrarlo». En el 26 se refiere a las hierbas medicinales que existen como la chilca, el molle, el zaire que lo identifica con el tabaco; ramas de ancocho que lo describe como útil para la soldadura de los huesos; el ancocho, para purgarse; el caruancho que se consumía molido y bebido en agua caliente; el pomachoc que como emplasto caliente se ponía en el pecho para curar el dolor. En el 27 se habla de los guacaes o carneros de la tierra que servían de carga y de los pacos que producían lana. También se refiere a ciertos animales silvestres como los guanacos, vicuñas, tarugas, cóndores, leones pardos, vizcachas y algunos patos de las alturas y las guachuas. En el 28 112

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