El Recreo

~ -:-=-=-- =-= ;_·---=·_--~~~~~~~-=-=-='--~:--==--== ___ =----=-_= _ -É-L=)·_- E---- C- R-~E=-0~-=-=--=· ==·~-·=- = ___ -=_ =::=~-==-- ~--,,,..., - == ·tfa ,~ -------- ... ··~ ·- ¡ co, si el siglo E.'11 que -yjyim•os-es el ejem- prohjbicio11 en ses1ones donde por ínor.., Para que se conveHza el refr1:tt1Ít§til. plo más p <tlpal,le y elocuente de estos za ,lebe suceder algo de lo quc, segun de q t1 e lo Jrnn engallad O como á un chi• 1 efectos? Eu ningun siglo so lrn fu- me elijo un üiputado, sucede en ln,s do Cór- no [los chinos en lngr.Lr do fumn.r tt1- I , mado tanto como en siglo X~X, y en tes. baco fumrm ópio, y por eso son tnn siro- . ningun siglo ha sido la gente tan despa- -:Mire usted, me o.ijo un diputa,do, ples] , ,roguémoslo que dentro lle un a,üo bilada que en éste. duran to Jn,s sesiones t enemos tal deseo vengn, á ver si ostttrnos eclutdos lÍ perdP-r, N O ha faltado quien Jign. que el uso de que llegue la hora de fumar, quo y miéntras se cumple el pfazo ¡ fume .. del tabaco es perjudicial á la salud. Pues cuando el presidente dice, '·ciérrase la moB, fumemos! , considenmdo yo que para fallar en enes- scsion" entendemos que ha dicho "ábra– tiones de salud, los má,s competentes, se la petn,cn,". segun se dice, son los médicos, h e he- Aluclicnc1o al tabaco que se tomn. por cho una estadística muy curiosa, de la las narices, dice un refnm: "ú nrn,l c1ur, que resultn. que de cacltL cíen médicos tomar tabaco". Si tan bueno os tomar fuman los noventa y cinco. En curmto fobaco por ll1s narices, ¡qué no será, to– á los cinco restantes, segnn ellos, no ma,rlo por la boca! fuman porque están malos, y scgnn yo, Ya qno de r efranes he habla,do, debo están malos porque no fuman. aprovcclrn,r la, ocasion para rcclrnzr1r, en Mi aficion á la estadística no ha pit- la parte que :.í, los fumadores nos toca, rae.lo aquí. Hallándome en una, r eunion aquel que dice: "tabaco, vino y mujer, dond e se disputaba sobre si el uso dd eclrn,n al h ombre á, p erder" . Aunque no tabaco acorta ó alarga ln, vida, tomé ln, es de mi i11cunvencia r echaia,r ni admi– palabra en estos términos: tir lo que el r efrn,n dice del Yino y la -Señores, pónganse en una fila á mi mujer, permíta,seme contar un cuente– clerecha aquellos cuyo difunto abuelo fn- cilla que tiene rolacion con ello, ántes maba, y en otra fila á mi izquierda de empren<l.c:rla con lo que dice del ta- aquellos cuyo difunto abuelo no gozó de baco. tal dicha. H,tbia en Ibarrenguélua, dos pelgares, Al momento me ví compla,cido. En- llamados Martinchu el uno y el otro tónces tomé la pluma, y hechas á de- Chómin, y ambos eran célel>res, Mar– recha é izquierda las correspondientes tinchu por su aficion al vino y su agu– preguntas, apunté en u~rn c?l~1mna _de cleza, y Chómin por su aficion á lt1,s mu– números los años que habrnn v1v1do vem- jeres y su bobería,. te abuelos fumadores y en otra veinte -¡ Martinclrn ! solian, decir al borra– no fumadores; hice las oportunas sumas cho, el vino te tiene á tí perdido. y divisiones, y resultó que los fumadores -Cá, el vino n Ci, contestaba Martin– habian vivido uno con otro seE!enta años, ohu. Lo que me tiene á mí perdido es y los no fumadores cincuent~, con la el alcohol del vino. eircunsta,ncia de que en la cas¡lla de ob- Y todos se echanb~m á reir al oir es- servaciones de los abstinentes figuraban ta salida de pié ele banco. varios hipocondriacos, y ninguno en la Chómin, qne no t enia ideas propias, de los fumadores. _era un mo119 de imitacion. Así es que y es cosa muy natural que los fn- cuando le decian: 1, mn,dores no conozcamos la hipocondría. -¡Chómin, las muj eres te tienen á tí Cua,ndo debe atacar con más fuerza la hi- perdido! contestaba: pocondría, es despues que uno ha comido, -C.i, bs mujeres nó. IJo que me tie– y hay dos razones p~ra ~llo: primera, ne á mí perdido es el alcohol de las fa, dificultad de la chgest10n, y segun- mujeres. da la tristeza que naturalmente causa ¿A qué alcohol aludiría aquel p edazo el haberse acrtbado uno ele los placeres <le animal? más graneles del hombre, que es el co- Convengo en que el vino y ht muj er roer. Pues Líen: ¿qué hipocondría ni qué echan al hombre á perder, aunque nó, 1 demonio ha, ele sentir el que despues de si so usan con medida,, porque dice otro comer enciend<;i un buen ciga,rro habano, refran: y chupa que clrnpfL de aquel rollo. do oro é incienso y mirra, se va cn'rnlnen- Vaso yveso escaso do en una densa y blanca nube ele per- fumes? e.'Cccso Si mis escritoH les gusbn l't ustedes P ero c:qnión le lrnbni dicho al refrn- alguna vez, no digan ustedes " ¡qué bien nista que eclrn ri, p erüer al hombre el escribe este Trueba!" Lo que han de ele- tabaco? Por fu erza habrá sido algun mé– cir es: "este rrrucba, ¡qué bi,.m fuma!" clico, botica.ria ó enterrador. AKTONIO DE TRUEBA. AI'UXTACIONES CRÍTICAS SOBRE EL LENGUAJE, POR D. nUI,'INO JOSÉ CUERVO. ( Co11ti11 uacion.) ALGUNOS NOMBRES PROPIOS. _A ristídr_s. Este nombre pr?pio es grave n.s1 E-n gncgo como en latrn; eslo por tn,ni o e11 e;astclhi no, y ningun motivo hay para lrnc:erlo esdrújulo: ~fas tú en fantas v:rtudes no vulgares Emulo de Üaton y de Arist-ídes, No salgas de tí mismo ni te olvides . ' Ingrato, del q ne fuiste en pobres lares. [Bart. Leon. ele Argensola.] Asedialm el cónsu~ Ma.rcelo la ciudad de _8H~cma y con admir?-?les ingenios y arttfie10s logrri ron los sitiados quemar ó echar á pique muchas de las nav'?.s ro– manas, cuu l o e;nal cobardearon los cer– cn.d?1:es ~ rC~'J]vi eron remitir al tiempo e1 feliz termmo lle· l,1 c·mpr{-\sa; finalmente se entró por asalto ]a plar.a y el cónsul dió órden cómo se conserva.Re á todo tra~ce al autor .de aquelhis máqninas ya de antes conocido por muchos <lescubri– mientos en_}ª ge01:10tríc1, y la ü.sica; y b ast a ofrecw pren11os á, quien le presen– t; :i.se sano y salvo: pero la suerte lo or– d enó de otro modo , pues embebecido aquel en sus lucubraciones no sint.ió el ruido dei asalto ni reparó en e l solda do de J\forcelo que de parte de este le bus– caba y que fritado po~· no recibir con– tt->stacion le mató. Ese grande hombre que benefi~ió la. ciencia tau en provecho de su p:üna, fué Arq-wirnécles. Si. fuesen consecm·ntes ]os que pro– nunman Arquímedes habrían de decir Ganfoiedes, Dióniecles y sobre todo Ni– cóm,edcs. Annqne, á pesar de Sii·acusa, excedes En la felicidad de la osadía A los volubles vidrios de Arq?Jimédes. [fütrt. Leon. de Argensola, Elegia" O tú . ,, ' en c1.tya cerviz etc. ] porque al 1?ienestar y á la dulce oxci- Afortunadamente, el pueblo espaüol no tacion nerv10sa que me prod uce el ta- equipara com.o el refranista las conse- baco, se debe lo poco hue11;0 qt~e hn,y en cuencias del uso del tabaco con lae del ¿ V?r_nnos gt"~tos siempre', unas J)arecles? mis es,critos, oon:+0 á la pnva,mon de fu- usoclel vino. Las sardineras d0 Mundaca ¿ V1vu t''ntre 1gnon.mcia con cautela? 1 mar en lfLS sesiones se debe lo mucho y Bermco so ponen como basiliscos cnn.n- La flema es nect"saria <le A1·quiméclcs. , mala q11.e haoen ~os diputa(~os á, Córtes, do n,l pi:tsar por Fórua y Guernica les [El Príncipe de Esq_uilacha,, E'píst. al f y Ú, propós to d<? ses10nes, se com- pregu.ntan: "¿Muniquetn,n ségan?" es de- anterior. ] l pi 1 encle xriuy bien que.se prohiba fumar cir ¿á cómo está en Muniquetn,". Si en 1 · 1¡ en u.,qnellas á qu e as1blte1 1~ seúorni~, p,a~- la venta ele Muniqueta, en lugar de ven- . Catúlo y Tibúlo. célelJres poetas ]a- ¡ que ¿á qnó d~r dentera, a e~~-ª_s. n:\feli.,. derse vino se vendiera tab!tco, juro á trno~, nota1)1e el primero en ~l género ce 3 , dándoles a oler u,n. mauJ,t:I que les brios que no se quemarian las sardine- erótico y epigramático, y t'tninente el r/ ) está vedado? pero no Be compreucle tal ras por aquella pregunta. srgnndo en el elegíaco. Groseramente ~ ~ .. --, - _.c...-----::·,·= ·a==~~ =====-e====--=== ==== ======-··---, .-:·_-;:--'~--==~

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