El Recreo

dó salir de 1a ciudad al Corregidor Don Juan <le la Cerda y de la Coruña por no haber impedido el fatal duelo, sosti– tuyénc1olo en 28 de diciemlire del citado año, Don Francisco de Carvajal, de Ja órden , de Alcántara, Correo mayor del Reino, y Corregidor de las pro-rincias de Canchis y Canas. Don Alexo de Va1dez dicen que volvió á España, mas no se dice que murió. á espada, siguiendo 1a srntencia evangélica. ¡ Quién sabe como terminó!.. Don Diego Gutiérrez de los Ríos marchó de Correg idor para Aimaraes por decreto de 26 de Diciembre.; y en me– moria del duelo á muerte en que pereció Don Agustín Sarmiento de Sotomayor Vizconde <lcl Portillo, Corregidor do Ai– maraes, mn.ndó poner la cruz <le piedra el Provisor Dr. D. Paulo Recio de Cas– tilla. Al pasar por ahí, lectores, no tlo– jeis de acordaros que es ]a señal del trá– gico fin del mas enamorado de los Cor– regidores, y del mas bello mozo de los del sexo feo. CLORINDA M. DE TunKER Tinta, Jimi'.o 18 de 1876. LOS TRIUNFOS DEL CORAZQN. AL SEÑOR PRESIDENTE DEL CLUB LITE– RARIO DOCTOR DON FRANCISCO GARCIA CALDERO::\°. ODA. Lira que al fuego de la mente mia. , Dócil para cantar te ha.Haba un día Con juvenil acento Mis tiernas impresiones! Tú que en acordes sones Fuerza, valor y bélico ardimiento 1 De la patria querida Cantaste conmovida, Y la grandeza y prez de hechos sin cuento. Tú, que del tibio hogar á lo(a1tares Dulce tributo diste ...... ! Prepara tus cantares, Luzca por hoy tu inspiracion mas be1la Ya que sembrar quisiste Con frescae, flores la brillante huella De esa prenda de amor del infinito, Que con terrestre nombre, Es sin llegar al angel, mas que el hornbre. Mi1¡je1· te aclaman con acentos suaves El rumor de las ondas cristalinas, El trinar de las aves Al cruzar por el bosque peregrinas; MuJer te canta ledo El viento en los espacios, Y al mojar la llanura, La cascada de perlas y topacios Que cuaja con mil prismas la verdura. JJ!lu7er, tu nombre santo -Hija, madre ó esposa, EL RE e R ~o==::~==========· ~ 1 De abnegadon grandio¡;a Signo es, de amor y de perenne encanto; Si en los azares de la triste vida únbre la patria funerario velo, Lágrimas de dlllor lloran tus ojos, Preces tu corazon levanta al cielo; Sí en flores fos abrojos Trueca el genio feliz de la victoria, Entonce en tu alma pnra, Donde toda venganza e-s ilusoria, Callan los odios y habla la ternnra. II :>el Gólgota en la cumbre Cuando la tierra cual leon herido Con ímpetu violento Bambolea, y suena el estampido Del trueno que estremece el firmamento; Cnando la densa niebla Se extiemle como un velo Y con opacos tintes cubre el cielo, Qué estrella allí fulgura? Quién del Eterno ]a piedad invoca? Una M1'.fer, modelo de ternura De la cruz compañera, Para el dolor dt>l hijo cual la cera, Para el propio dolor como la roca. Otra MuJer arcángel de hermo&ura Blande en la diestra el homicida acero, La fé le guia y su conciencia pura, Y de 1 déspota fiero .Fingiéndose la amante, Con s:rngre de Holoferncs Laba el oprobio de Isráel triunfante. SnLlimc profetisa ....... . Otra mi,J°er entre visiones mira: A11i, la gloria que su nomb:-e aclama., Aqui, sus restos qne abrazó la 11irn; Dios y la FrnncÜt! con fervor esclama, Y acatando la ley del infinito, A la, guerra se lanza Y del triunfo inmortal que estaba escrito'' Mártir al fin, suwmbe {¡, la venganza. ..... . Otra rnitJer de pié, como Minerva Erguida la cabeza, Ni ve ponerse el sol en su reinado Ni sabe dónde su reinado empieza. En el afan de conquistar el mundo Que en su alma bulle como lava hirviente, Vislumbra en lo profundo De la creencia que á Colon inspira La realidad de un vasto coutinente .... Suplen sus joyas á sa real tesoro, Y allá á lo léjos en region ignota, Como la.fada de los sueños de oro, El JJ!lundo Nuevo entre los mares brota. Brilla en Oriente luminosa estrella Que un Dios de paz y de verdad proclama, Y en pos de la honda huella, Que deja falsa religion impnra, La fé desciende rual cele~te 11ama .... Y ¿quién entónces con aquel acento, Que dioses inmortales Envidiaran ta.l vez desde su asiento, Canta los altos dones De esa fé santa que á bríllar impieza? Del orbe las católicas naciones Responden á una voz: Santa Teresa. Siempre de una mu:jer la imágen pura Se vislumbra serena, Ya entre las nieves de·la fria zona Ya del desierto en la a,brasada, a1·ena; La ellséfla de su gloria Que trinnfn.nte 6 vencida nunca abate D el u110 al otro polo cruza e1 mundo, Como ángel del perdon en la, victoria Cual símbolo de paz en el combate! III A ver cuando bastardas am Liciones T{·nj eron del Pacífico á las olas Entre belicos sones Las naves españolas, AJ grito ele la guerra Que respondiera á la agresion violenta, La peruana nacion como un so]o hombre, Desde el extenso l]ano hasta la sierra, Se levantó para vengar su afrenta Y audaz luchó para salvar su nombre! ¡Oh patrii-l! qne imponente Brilla tu aspecto en tan solemne dial Hi erve en tus calles la animoim gente lV[ uda ]a voz, el ademnn severo Y entre el rnjido de la mar bravja Suena en la.s playas el clarín guerrero! SoLre las ondas c1e rizada espuma Erguida avanza 1a temible flota Y en pi é el soldado en impaciencia suma Ni ve el peligro, ni la muerte nota! Corre á la brecha y a1 primer empuje, Cua1 se desata el aquilon violento, Se oye el cañon que en los espacios rnje; El proyectil estalla Y er. tre humo denso suue al firmamento El rnyo aterrador de la metra11a .... Y ¿quién entonces con fervor cristiano, Con- patriótico amor y sed de glofr:i. Fué en el templo á rogar por el hermano, Fué al altar á pedir por la victoria? Qnié~ veló como el ángel de las ruinas Entre sangre y horrores, En esos campos desolaclos, yerros, Bálsamo derrnma.ndo en los dolo-res; Plegarias levantando entre los muertos? ¿Quién en dolie:nte lecho, Orígen de lamentos é impiedade s Llevó el consnelo al desgarra.do pecho Calmó ele la pasio n las tempestades? Siempre fné 1.ma m1.1Je1·! cohmrna fuerte Que sustenta la f é de las naciones N . ' • 1 amengua sa va1or ante ]a muerte Ni guarda su rencor ante baldones· Sensible para el bien y la ventura ' No abandona al dolor ni en e1 abismo Es t,Il la paz, modelo de ternura ' 1 Y es en la lucha, ejemplo de civismo!..... , Carolina Freyre ele J airnes. Lima, 5 de M:qo de 1876. :J_~ =====================::zc======~ ~ =~

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