El Recreo
~ - EL RECREO sis del con1.zon: están los recuerdos, que ¡Los recuerdos! Si, ellos van á ser se apocloran de nuestra alma, y á los mi vida; mi paraiso perdido serás tú; Clrnles el alma misma ama y venera el ángel condenado á, recordarlo y Ho– y s· nti.fica como la únic:1 herencia de rarlo seré yó. Cuando los rayos de la una felicidad que há pasado á pesar aurora, menos be1la que tú, hiern,n tus suyo. ojos, haz que tu corazon te r epita siem- ¿Y que obj eto puede constituir or-:;tos pre estas palabras: "El piensa en mi." recuer<los? ¿cua,l otra mujer puede des- Cna,ndo las somhrn,s de la ta,nle, me– Vi. 111.GC 'W los tuyos en mi memoria? ¡ah, nos dulces y melancólicas que tu es– cuan despóticas son ciertas felicidades píritu, so derramen por el espacio; "el en la vida del corazon humano! amar piensa on mi." Cuan<lo las es trollas, me- ; á ciertos seres, es hacerles un juramen- nos preciosas y brillantes qu3 las imá– to de constancia eterna; pues una vez genes de tu caprichosa fa,nta,sia, borden que se l es ha conocido, todos los otros los cielos: "el piensa en mi." !Oh, 'l\~– aparecen inferiores y sin encanto. Sin resa, mujer adontda hasta lo ideal del q uer erlo, la memoria establece las com- delirio; esas palaurns r epítelas siemprn pa,racLones, y entonces el . recuerdo de como una ora,cion de tus r ecuerdos; por aquol ser privilegiado, de aquel ser pri- que en cad,1, momento de mi vida, mi mPro ele nuestros amores, nos lrnce ver pensamiento tendrá un solo, pero clnl– pálido:=; y sin prestigio todos los obje- císimo ejercicio : "Pémar en tí." tos que nos rodean. Amar á una mu- ¿Cua,l Rerá. mi c1estLno en el mundo? J jer como tú, Teresa, es r enuncic1~r p:1- no sé. ¿Crnü será el fin ele mi exiHtun- 1 rn, siempre á encontrar la felicidad en cia tan borrnsco~.a, tan chamitictt? no ! otras mujeres. sé. ¿Que aspin1,ró en el mundo? mL<fa. !I Ante de conocerte, yo amaba 1a mu- ¿QL1e sé? ¿Que quiero? Sé que todos los 1 j er por el placer, y e1 placer lo encon- inst;:mtes d0 mi vida, SGl.cLll pocos para trahit en los encantos de cada una,. Te consagrarlos á la ttüoraciou du tus re- 73 ~ Sus redactores que son jóvenes de ilustracion, sabran superar los obstacu– los que á cada paso presenta la tarea del periodismo. Meterse á mosar::1 sin saher lo que mas entretiene (t UU. queridas lectoras, 0R trance del cual no se sale airosa tan facilmente. Pretendiendo 1'mes adivinar lo que mas guste á UU. de seguro que os h6 üe lmblar de novios.-¡Feliz ocur– renci~l-aqui os presento por hoy una media docena de gallardos mancebos que rnsponden á los nombres ele Emilio, Ri– cardo, Federico, Tomas, Julio y Angel. El primero viste á la Bismark, el se– gundo es poeta y hace no malos so– netos, Federico recorre las teclas del pia– no con una habilidad y gracia capaz de cn,utivar á una ele á 56, Tomás es soiu1c1or, posoé buenos doblones y po– cos tr8,lmjos promete á su novia, el quin– to tiene pr -tenciones de Bachiller con ribetr-s de periodista, y el sesto mis se– uoritn,s, A1Jgel es.-A cual quereis?– yo no lo Hé . conocí, y amé á la mujer por su co- cuerdos, rreret:n,, y quiern vivir mucho. L,1,s siaui11 t s notas curiosaR cL•cLco razon, por los afectos íntimos y c~eli- por quo no sé si en la otra vi<1a po- á m , 1t·c~ore : ca,clos ele su alma. E a llama archen- dré tan libremente como en osht pun- JiJl ti-abn,jo de l rt Ctttedral del Cuzco ti te y sutil que discurre por los sentidos sar en tí con mi co:;.·c:1.zon, y consa,grnr chu-1~ mas de nueve ai'10s, tennin . la 1 en la, primera época ele la juventud, mi espíritu á la ruconlttcion s;mb clL. ohrn, d Dr. U 0 0:~1 en lü5:2 y ol>sequio r econcentróso en mi pecho, y formó so- la felicidad que me diste. ~m frontal y s< 1s 11: ndont·S el e plata, l 'I bre mi corazon esa aureola ei:;pléndicla Quiero mas: quiero no volv r á ha,- 1u 1to con nuevo r __ tratos do los Obis– clel amor, á cuya luz divina divisamos Harte sobre el mundo: ¿podrÜ~'nos ser lViS anter1orcs.-LoR obispacfos d1.; Are- 11 ec;n, felicidad pura, ese deleite casto y es- lo que hemos sido? n6. Entonces con- quipa y Hu,;mn,ngtt se dividir:-ron <lel 1 ¡·; píritual, que-hace la esencia de las pa- servemos el recuerdo de la frlici1hd per- f1-i Pl Cuzco (·11 1014 por cc<lllla. Ih·al siones íntimas y nobles en el hombre dida, y no picfarn s á. una, situacion nne- de f5 c1e Junio ele 1C12 y })(JJ· Bula de 1¡ que ama. . . va, h1, misma f.-:licicbd que acabú yá.. S . S. Paulo V. ele 20 J nlio ele J i0!1.- 1 Asi amanecieron para m1 Y1cla esos Nuestra felicidad cfl.yó á su tumba: vu·- F_:I 3 de :n· yo, c1e ~ (jGS consugrij ÜL igle– dias perfumados ele inmortalidad: esos tamos sobre el]a las flores frag ,1.ntes ele Ria cl 1>- Sn,n J:l r;,t11c (sco ,J Ilm,J. Sr. Dr. encantamientos sin nobre que, á una mi- nuestra momoria, y el llanto pmísimo D. Ga,hri 0 l Guillestet..;ui Oliir.:;_p) de Pa,– ra,da, á, una palabra tuya, clecenc1ian de nuastro corazon, pero.... que duerma r ,i, .-·rn ,y.-El ~¡ cb marzo el, 1673 se i á, mi espíritu pc1,ra arrebatar~o á las en su tumba .... Teresa,, ¿te acordaras de pn"o la p¡·ilncrn, pie(1ra, pant el monas- mas alfas r egiones de la poesia, de lo mi? ...... ,..... t rio de S,1,ntai '1\ res¡_1.-En J ,)L/'7 se fun- ideal, cl0 lo divino; por que es acerc ttr- José l\Iarmol. r\ J 1:-t r: as,1 de Moneda, i::i rn: o su fun- se á 1n, divinidad, gozar como ella esos dacl or D. tT wrn Y·n.ando C;1J<lcron de momentos inefables, donde la vida, en ~@~~~~@~@~~230_9:;@ la, Ba,rca Ju-~lit "•ia Mny-Jr tL la CiL1dad. éxtasis ele amor, parece di+atarse en es- 00 r?e . ;:i . pacios de ot~·a exi~tencia, que no es ~or ~) ltK A~~ .Jf1 ¡: {;1 a (W Trucl11cciones or'tr;i;·;lfles .-Un Si-. te- ci-,rto, b existencia p esada, y trabaJO- ~ M ~ a íi -~ ttJ~tt I M ni,t dela,nte una totdht de vino Bom- sa ele la tierra. ~ - -- '-7v d1:.aux y otra de c~rvcza, y fija,ndose en Pero toclo esto perten ece al pasado. 00 ~ las r espectivas etiq_uetas que decían. Del Ayer todavía, sentados fr ente á la cruz ~1i©~~~~~.~~@W"~~~ Hommc Fre1·es Ro1.inl.ea11,x e Inclia Pale b 8 ndita que ha es?uchado tantas vece~ Ale; encontró una ocasion parn lucir sus nuestros sentidos Jnramontos; ayer, 1111 ¡El Cuzco! ¡Ah! de nuevo mis plan- conocimientos en Frances é Ingles y tra- . brazo izquierdo rodeando t-µ cintura, y tas tocaron este suelo tan caro para mi, dujo la primera El hombre feroz de Bi¿r- ,,. mi mn,no derecha oprimiendo hs tuyas otra vez mis ojos fijaron su mirada de deos y la segunda A palear et las Indias de azucena y rosa, contemplaba embe- venerncion en hts cúpulas de sus mo- quedando en seguida muy satisfecho de lazado tu cabeza, encantadora como a- numentales templos, mis manos de nue- su erudiccion. quella que hizo la glorin, de Miguel_ An- vo estrecharon manos amigas y mi co- .., ,,..... gel. ¡Oh, si las coronas de la tierra zon ante las ofrendas de la amistad se Un Alcalde Ml{~i~ipn,l lamentandose fuesen ganacfas por la, esplen~idez _de sintió humeclecido por una lagrima ele clo los trabajoR consiguientes á su car– la frent e que lleva, la corona 1mpenal gratitud para con~agrarla á, vosotras go dijo: "maldita alcaldia, hasta los del mundo estaria hace tiempo sobre compaüeras de mi infancia. clientes me cuesta!"-"Daní mucho que tu sienes! Bien pues, ayer todavia, tu El Cuzco! cuan feliz soy al pisar sus comer" repuso nuestro amigo M. con cintura tus man9s, tu cabeza: ayer to- calles, al respirar -s~u aire. la vivacidad que le es peculiar. cla,vir1., tus lábios donde iban á conver- _ .., ,., •* sar los mios con el alma tuya que se Al e;aludar á ''La'•• Epoca" le desea- Nuestros estimatle-~ colaboradores. se- deslizt1.ba haHta ellos en tus besos; mos larga vida y opímos frutos en la ñorita Sofia de la Torre y Sr. D. Teó– ayer todo ¿y hol? el. mar, el esJ?acio, importante tarea que se J..i.a impuesto filo Luna, se han ligado con el víncu– los r ecuerclos, h~ aqu1 la herencia de con el fin evangélico de propagar el lo indisoluble del matrimonio. Al en– ayer. catolícismo. viarles nuestra felicitacion deseamos q_ue ~~- ~~--===---=====~=====-===--=---==-:e===========~
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx