El Recreo

-~=23=6==========E=L=R=E=C=R=E=º=========-==={l;I~ Parece que hablo de ayer. Tnve miedo, miré anheloso en derre- EL ALMA DE JUDAS. El1a se sentó primero y estendiendo dor y nada veia, , nadie que. viniese en su fa.ida sobre la húmeda grama, me hi- mi socorro y oorrí, oorrí sin consegnir II. zo sen-tar, me &.trRjo,hácia ella y perma- alrJarme, hasta caer rendido á la fatiga, Cuando el alma de Ju das llegó á la necia, inclinada sobre mí, turbada é in- lrni:-ta caer como en mejon•s tiempos. tierra, conforme á las órdenes del ángel deei:--a. Volví á mirar aún, volví á bnscar eaido, se dedicó· á buscar 1.rn cuerpo sin P,l.::.ados los aiíos, caída la dulce vet1.- auxilio en derrHlor y mis ojos tropPza- alma. da que entónces estorbaba á las escenas ron en un sepulcro: <::l sepulcro de Ola- Pero pasaron dias, los años, los siglos de la rec1,lid,td herir mis o,ios; he C< )m!>ren- ra. y tR.1 cuerpo no parecía. dido q uP- habia provocar.ion en la. ve.he- Del antiguo SPnn.dor so 1 ptt<laba uu El ahna ele Judas estaua veTde de có- 1 meotrl fijeza de su mirada, qne la, volup- ciprés.» lera. tuosid1-ul producia la sonrisa qne jngne- Oh remota candiclez de los niños! En vano recorrió toda::! las clases de la teabi-t Hobrc sus labios rojt>s como snrrzaR ,:, sociedad . y era intencion lo que yo juzgaba la con- «Se hizo de no~Í1/y he cami111-1do en- Lo::; milb-trPs ele gente clespiedacla, por fhrnza <le. nn cariño celPstial . tre sepulcro::; y me he entristPcído y Re lo reg111ar t.enian alma. No ab-meé á compreuderfa y elfo. se snpusn qne atl 1 >lecia de nna Pnfermetl~td Los escriban<>S 1a tenirm, ape!-'.:ar de supll!-,O ofendida y arrojámlome <le t-1u odiosa: la triRt<."za por e) hien R2'Pno. estar encargados.._de la c1Jnfoccion de los corazon como una criatura voluntariosa Y recorclanclo ln acti tucl ele Clara, men- testamt'ntos. el .iugu~te que ya le disgnsta, se alt'jó digué algo ÜH aqu<:>l cariño que t'n sn _o- Y los dipntadoR, con SP.r lo que rnn. de mi lado.» portu11idad no supe YH.lurizar y me pu~w- Y los nbogn.<108, no obstante ser su Funtlsta candidez de los niñf)~ ! rn11 Pn fug;-t las mas cstriclentt's ra n.:a- mi~ion em brollnr lo::i pleito8. '·' ,iaclas Y los médicos, hasta los horneópatai:-, Unos tras otrotn~:drtl'()ll dia.s y nwses Y pretendí mrn silla, siqmera aparta- siendo a~í que tiern•n en su mauo la en el vertiginoso abismo dvl tÍl"TllJW y da en el bx.nqnt'te clP la ,Ti<la y vino a m11Prte de los enfermos. una tras otra las ilu::-iones march it,ts vo- crnznr mi amortigün<lo rostro el látigo Y loR bnticatio8, con su alma de pozo lavan, aventaclcl.R por el huracan 1lt->l ,l<-s- 1lt" la c:a.lumnia. y sns quid pro quos. engaño, al vació sin límite de las munu- S11y nn cad(i,·ei· qne yaga p í1rqnr a1 a- Y los a1guacil1's, con sus soplos ma1ig- riaR tristes. cen:n rse t--(-! cierran 1as puerta~ de loR se- nos. Tnve secl de venlad, rsperé Pn el n.1110r u11lcro:-, <lonck r¡t1isiera asibunw: ménos Y las vi<-jns zurcidoras de voluntades, y fuíme á ncorrt'r 1< ,s campos () ne tan fr IÍ1/. r¡ tlL' el la sobrevivo á la nrnert e <lP c:on sns arrnmncos y sns lwllaquerias a!Pgre crmrn,ra en mi niiiPz, m;ino á ma- mi alnm y es posiblr que sobreviva n.ca- Y las júvenPE\ sombra rlP. estas vie,iaR. no c1)n t>l1a. so ií, nii a11mrµ;11rn. Y .... ¿p0ro á qné continnar? El caso Los c•impos allí se estHban; p1-ro ui Era lH.alr,a tran·pdiit dt11a. vida .» es qne el alma no lrnuia podido enrontrar ypfa á Clara, ni yo Pra rl rnism 11 • O!i inest,Lble ~:ndidn; de los niño-,! nn cnwrpo sin 1dl-'n. ' Mi actual egoi::m10 no ern e1 t:<'lt·stial * _... En cons1~ClH"'ncia andaba solo éll e1 mnn- ,. abandono dt-' otros tit-'rn nos, ni era el~ E,-,t.a h1~t.nrin, refe;:·1d1-1. en un círculo de <10, nrantt-~ como el célPbrn j11dio, flaca, otros r,it-nnpos el espíritn dH análisis, la intimida<l, arrnncú á cil<la cual la Ruya. ahati<ht, ojerosa, sin ilusiones, como los fria espt>calacion. 1:-ts afaccionrs calcula- Eran toclas ntriant0K ele 1a primera. mocitos <le] clia. das y m1a. crur1 previsinn qn r. acrpta la La hist 1 ' rin. el,,¡ nün ccm s11R c11atro es- A r>oder morir, hubiera muerto; tal era posibiii(lacl de los án~t->les caídos, remo- taciones. la 1le ht ii()r y la dPl hombre sn cle:--PRperacion. v~endo el lodo con la punta de sus al<ls con sus épocas marcadas: una úrvita pre- Un dia estaba mirando el Océ::tno y el naG ~radas, eisa, q ne solo ·e diferencia en los_ <lefa.- Mt-->d it.erráneo desdt> el peñon de Gibraltar; Los prismas rosan.os que alPgran las tles. "'H vista po<lerosa divisal,a á la larga dis- viRicmes infantiles y h acen visibles solo] Qni8<' contar tambien l;:1, mia, pero vi- tancil-t los bnqnes quP iban y venia como mirajes amenos, las fantaRías de nna na- no la refleccion y mP det.nve. 1ma bandada de gaviotas; su estado le tural ignorancia, lns sueños de oro habia.n Yo nw lw manteui,lo en t>l dintel , no sngt"ria tristes reflecciones: esos buqneR, concl nielo el turno y era llegado el de los he ten ido para q u.é pc>nt>trar n nnca en ¡wnsR.ba, sal1m dt>] pnert.o, com0 e] niño árboles dt"-8!1Hdos de hojas, tl de las flo- el fostiu de la vida que nace; se l:mzan atrevidos á 108 mares, res agosr,adas y múst.ias, que vuelan con Qné intt-->réR put'chi ofrecer una exis- sufren temprstades violentaFJ, luchan con las arisr,aR á rne1·ced de todos 1os vientos: tencia q \lP. :--eria á, lo sn mn un episodio k,s elemc-'n tos como el hombre qne se concluida la. alegoría mitológica, el fes en P-1 clii:trio de .nna familia? hmza á, li:i vicla y es azot.ndo por ('] hnrn- tin de los dioses; seguia el drama de la Iría á rc>velarlHs mis Rueños con hu- cnn de laR pnsinues y lneha con ellos, vida.>> ríes, mi confianza Pn el amor. mi esperan- .v si vencen t·n In Jn r,ha el bnq110 y el Llorada candidez de los niños! za en el fot.nro. mi canda] ingent1~, in- hombre Ilrgan por fin aJ snspirn<lo nuerto, ,:/·',:; ag1>t.abfo ele tt-rnura y ele fé? t->l otro 'fl.] término <le su existencia. Ellos «Era otra t:ucle sin sol, pero de ona- lrfa. á <mtn~trnerlns en tncLls las bellí- salwn á, dvn<le Yan, t.iPnAn nn norte que ciclad abrumadora, de aplomadas som- simrts n<>nncla,, con l¡,¡_s encantadora:-- qni- lo~ dirigr; ~ro. maldita ::i1rna dP Jndas, bn • mc>rns quP at;::tricianclo mis sienPs separi-1.n soy arro,iacln dd cit>lo, dc ..s1wdidft tlf-'l in- 1 · 3norme estension de los colli:i- la mPnte de ar¡nella ineRplicable ban1huri- fierno y 'l.nclo por el mnndo lmscando vefa ni la indeeisa hm~lla del da dond<" lrn11Pn t->spPcies tan contradic- colocacinn, como 1rna crin<la de f:erYicio trám)L \J 1111111auo, nadi~ aparPcia y apé- toria.;; é inc!nmrn-Pn:.;iblP:-.? ó_nna no<lriza, y no cncnntro aquien ser- nas el lúgubre graznido dE·l mochnt-'lo, Me clarian a <ltn-'ccion dA un manico- vu. repetido á la diRtancia, interrnmpia el mio, para término clPl PUSlwñn y talv¡.17, E~tas filnsóficrs mPditaciones y otmsf!e– monótono y q nej embroso rumor qne pro- peligraria, Pl <>i>timismn y con <"Stt-" lm1 8\l r- mPiant!-'R.'q1w n,,~insertamn,;: por no cansar : ¡I dncin. el viento cfol S1tr 1n •¡;Í,•n•lo las ño1s <lr oro, 'ln~ 1 c· 1 on Rn~ bla?dhas cari~i,h; a 1 ' 1 ~.r<)<-;)• 1 _n1':c.toreR, trnian á mal traerá, nuestra ramas si n hojas Hn l,>s árboles y la::; ho- im1wlon in:--ensr >,-.,mrr,te rn1s oras. , 0 e~ jas Hecat:i dn1pitrn1m1-1.cl L8 nor t--d llano. Y Ct-'f-:aria <lP ser mi h(-' Ho ideal, ce- A hnrri<1a ele ton.o pnnto, e:xasprr-a<la su I! · Lit naturaleza. encantacL-1, ó presa d<~ irnrin. OP. rngañ·rn1H' mny á mi gnsto 1a hi1is hnshl el último extremo, 14han<lonó I in~Hplicable RO!ior sp hR.cia ;-Í nn l:-Hln, envidiable cnnd1clez d~ los niñns Pl p ..ñnn clt-' Gihrnltar, y para vrr si 1 dt•Hp,trecia bajo mis plan ta:--, clPj¡.índnnw D i, ·iPmhre 22 <le 1876 . 1 t•nenntrn ba <listraccinn se dirigió á ~t1c1ri<l. 11 s, ,lo y Hin 1:isiclHro snlire un r1 hi--mo ctn'i-t En la cnr,,nnc1a. villa, touó con las mi~- ~ i llSllndable profondidad dt'~vanf'(:ÍH. R. :\I ~a 0 • rn~1.s difl<'nlt:tciPs. ~t~ ===---'--========-==--==~·. ~~=-- ===========:...,_____:;:____ -- - ➔dt

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