El Recreo

~ 1 misioneros, que apoyados en sus báculos y sfn mas ármas que las obras de Allan Kardec, recorren los solitarios bosques de la América, los ardientes desiertos del África, las hiperbóreas y heladas plani– cies, los borrascosos mares de la Oceanía, las bárbaras y crueles poblaciones del Ásia, en busca de hombres qué convertir, de sociedades qué civilizar, exponien– do su salud y su vida, abandonando las delicias de la civilizacion, sacrificando los mas caros afectos, solo por amor á la huma.nielad y con la única esperanza de irá habitar algun c1ia uno de los mas brillantes, pero tambien de los mas ar- clientes astros; mas ...... esperar todo eso era esperar un imposible. E] espiritismo, lo mismo que todos los sistemas racionalistas, son como la polilla. que roe una tela preciosa, como el gusa– no que taladra las carnes de un noble animal; daño positivo para los indivi– duos, pero nulo para la yerdacl, que p er– manece inalterable como la lima mordida por la se1]J'Íente, cuya fábttla r ealizan. Desgraciados de sus secuaces , si p er– sistiendo en sus locas y vanidosas t eorías, no vuelven ~u razon hácia la verdad, su voluntad hácia el bien y su coraz on hácia el amor! RrcARDo V1LLA. AMI QUERIDA. - UNA LÁGRIMA POR MÍ. Sobre un rico confidente En oscura estancia bella, Ella lánguida, y yo ardiente, Estamos solos yo y ella. Y yá el vespertino albor Con fantástico desliz Caduco ya, y sin color, Hiende el listado tapíz. Y difundido en la estancia Entre las sombras se mece, Y yá á muy breve distancia :Muribundo desfallece. Son las perhs y diamantes Que hace pálido lucir, Estrellfl.s agonizantes Que pronto van á morir. En el osc11ro aposen~o Ya c1ei;;fallecic1o vaga, Y lánguido, macilento, Allá en el fondo se apaga.. Y si bien sus ojos bellos Le pudieran alumbrar, Los mios fijos en ellos Quieren su luz deborar~ Ni uu s@la ace:r.1'.t<1' sonor@ A}ita el aura B11trl, Mas qne a1gun débil "Te adoro'' EL RECREO Y un suspiro, y otro, y mil. Sobre su tez, á albedrio Se extiende su cabellera, Cual sobre e1 agua de un rio La sombra de una palmera. Ya leve se esparce y juega Por la descubierta espalda, Yá desmayada se pliega Sobre la tendida falda. Y por su pecho n evad0 Besando lasciva pasa, Que hermosamente acabado Bulle cual honda de gasa. Y si en su fr ent e se asienta Honor de la, blanca espuma, Es la luna eeni .:ienta Que luce entre densa bruma. Se apoya el pecho galano Sobre el mio con t ernura, Y llena ¡oh placer! mi mano Al hueco de su cintura. La otra la redondez Del hombro opuesto le toca, Y en verdad que alguna vez Se une á la suya mi Y oca. -Querida mía, mi bien, Me adoras;';>-Sí.-El aura aquí Murmuradora tambien Vá repitiendo sí, sí. ¿Pudiera ausencia impensada Amortiguar tu pasion? .... Perdona prenda adorada Te 11é partido el corazon. Con apacibles enoj os ¡Ahl ya tu pecho palpita, Y ante tus hermosos ojos Una lágrima se a gita. Como el sol cuando a1lá infante Tibio por la esfera sube, Meciendose .vacilante Entre húmeda parda nube. No, h ermosa, no pa,rtiré, Deten la lágrima ardient~, Pues mucho mas vale á. fé Que no mi] p erlas de Oriente. Y si la viertes al10ra La aurora te envidiará .... Mas ¡ay! perdone la aurora Pues cayó en mi labio yá. Diamante endonado De amor, en tributo~ Riquísimo fruto De tierna pasion; No solo ardoroso Mis labios tocaste ... : , Las al as quema ste IDe mi cor:az.on. ¿Por que rica perla Prestaste un momento AJ lábio sediento Dulcísima miel; Si dulce gustando El ámbar deshecho Se torna en el pecho Mortífera hiel? ¡Ay lágrima! dime Si agena de calma Amante, su alma Vertió acaso en tí; Y entonces desciende Al pecho amoroso ..... . Téndré venturoso, Dos almas en mi. ¡Ay gota! en mi seno Dulcísimo, triste, Ardiendo vertiste Fatal destruccion; No solo ardoroso Mis lábios tocaste, Las alas quemaste De mi corazon. ¿l\Ias, como inflamados Sus dulces luceros Despojos tan fieros Abortan de sí? Ven lágrima, baja AJ p echo amoroso .... Tendré venturoso Dos almas en mí. Censen, cesen tus enojos Cese tu amante agonía, No por mi causa, esos ojos Viertan crueles despojos, Querida del alma mia. Pues no paga amante fiell Obj eto de mi pasion, Sinó con mil vidas éL U na lagrima cruél Que sale del corazon. Las gotas me desesperan Con que tus soles empañas, Menos mis tormentos fueran Si r esarcirlas pudieran Pedazo~ de mis entrañas. ¡Ay, n.y!. .. que ajitado va;n En mi pecho una tormenta, Mira que encendiendo estan En mi cerebro un volean, Y si lloras mas, revienta. Solo en 1as tumbas, mi vida, Lloran las bellas así, Solo en la mia perdida Quiero que viertas, querida Una lág.rinia por 11ií,. RAMON CAMPOAMOR. GENERAL LUIS LA-PUERTA. 211 fl Despues de] combate del 2 de mayo en que la escuadra española fué victorio– samente rechazada por los fuertes del Callao, dejando con su fuga libres de in- ;¡J:===========================~

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